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LOS CRISTIANOS NO TENEMOS “VIDA SECULAR”En la cosmovisión reformada, una de las falacias más insidiosas y dañinas para la vida cristiana es la idea de segmentar la existencia entre lo sagrado y lo secular. Este dualismo sugiere que ciertas áreas de la vida pertenecen a lo "espiritual" y otras a lo "mundano," creando una desconexión en la vida del creyente que contradice la enseñanza bíblica sobre la soberanía de Cristo y la unidad de la vida en Él.CRISTO ES SEÑOR EN TODOS LOS ÁMBITOS DE LA VIDALa Escritura enseña claramente que Cristo es Señor de todo, sin excepción. En Colosenses EL CRISTIANISMO ES UN ESTILO DE VIDA, NO UNA PARTE DE LA VIDALa separación entre lo sagrado y lo secular niega la realidad de la nueva identidad en Cristo. Pablo, en 2 Corintios TODO PARA LA GLORIA DE DIOSEl apóstol Pablo también enfatiza que toda acción del cristiano debe hacerse para la gloria de Dios. En 1 Corintios DIGAMOS NO AL "CRISTIANISMO BIPOLAR"El dualismo entre lo sagrado y lo secular es una distorsión peligrosa, una especie de "cristianismo bipolar" que niega la unidad de la vida cristiana en Cristo. La Escritura enseña que Cristo es Señor de todo, que toda nuestra vida es transformada por nuestra nueva identidad en Él, y que toda acción debe hacerse para la gloria de Dios. Como creyentes reformados, debemos rechazar cualquier división entre lo espiritual y lo mundano, reconociendo que todas las cosas están sometidas a Cristo y que nuestra vocación es vivir una vida íntegra, donde cada aspecto de nuestra existencia refleje la preeminencia de nuestro Señor y Salvador.



