Show notes
¿Cuándo empezamos a evaluar a la iglesia en lugar de adorar con ella?A menudo convertimos el culto en una experiencia de consumo, donde juzgamos la música y a quienes nos rodean, olvidando que nosotros no somos el centro.En este mensaje de nuestra serie HÁBITOS, recordamos que la adoración comunitaria no es un evento para satisfacer nuestras preferencias, sino el propósito mismo de nuestra salvación.La iglesia no es un espectáculo que calificar, sino esa primera prueba del banquete eterno. Y nos plantea una pregunta radical:¿Estás asistiendo para evaluar el servicio, o para rendir tu corazón?



