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¿Cuándo empezamos a creer que la fe era solo un proyecto de mejora personal?A menudo vemos disciplinas como orar o leer la Biblia como formas de estar bien con nosotros mismos, olvidando que fuimos rescatados con un propósito mucho más grande que nuestra propia paz.En este mensaje de nuestra serie HÁBITOS, descubrimos por qué la evangelización no es un impulso emocional o un talento para extrovertidos, sino una disciplina espiritual urgente. A través de 1 Pedro, entendemos que fuimos llamados de la oscuridad para anunciar una luz que el mundo necesita desesperadamente.No fuimos salvados para ser un club de personas buenas, sino para enfrentar una pregunta incómoda:Si has experimentado el amor inagotable de Dios, ¿por qué te cuesta tanto hablar de Él?



