Show notes
Es habitual que, cuando vivimos sin atención, nos cueste descansar y conciliar el sueño. Pareciera que la rueda sigue girando y no sabemos cómo detenerla. Nos aparecen pensamientos, tensiones físicas y otras sensaciones que impiden que nos relajemos.
En este caso la práctica nos invita a conectar con el momento presente, reconciliándonos con el día vivido y soltando aquello que no nos permite descansar. Dormir es confiar… es soltar y sabernos sostenidos.



