
Científicos argentinos desarrollaron una tecnología de almacenamiento energético a partir de los residuos de la yerba mate, un producto cuyo consumo en Argentina asciende a 250 mil kilos al año. Para conocer más detalles del proceso de investigación y producción, Florencia Jérez, ingeniera química y becaria doctoral del Conicet en la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires, dialogó con Sintonía Verde.Jérez indicó que el proyecto busca generar carbones activados a partir de “residuos orgánicos como la yerba mate, ya que tienen una estructura porosa y permiten almacenar energía de forma física y retener contaminantes gaseosos como dióxido de carbono o también contaminantes acuosos como metales pesados o herbicidas”.A partir de la producción de estos carbones activados, se pueden desarrollar “supercapacitores que son una tecnología de almacenamiento que complementan a las baterías existentes. Estos supercapacitores pueden responder rápidamente cuando se tiene un gran pico de potencia o de demanda alargando la vida útil de las baterías”.Según la científica, estos dispositivos pueden ser aplicados en automóviles eléctricos, computadoras y celulares “debido a que todo dispositivo electrónico que contiene una batería tiene un súpercapacitor”. Por este motivo, “nuestra idea a largo plazo es poder reemplazar los supercapacitores importados con producción argentina”.Por último, Jérez señaló que se encuentran trabajando en ampliar la producción de los carbones activados utilizando yerba mate y otros residuos vegetales. La segunda etapa consiste “en la producción de los almacenadores de energía que no existen en Latinoamérica y poder abrir una fábrica”. Guion y coordinación: Lorena Vazquez – Producción: Fabiana García – Locución: Mariana Cotto – Edición: Juan Coria – Diseño de portada: Jazmín Guzmán
Sep 6, 2023
8 min

Quanta una pyme de la localidad de Paraná, provincia de Entre Ríos, procesa por hora cerca de 300 kilos de plástico reciclado y los reutiliza para generar nuevos productos a partir de un sistema productivo sin contaminación ambiental. Para conocer más detalles del circuito de recolección y producción que lleva adelante la empresa, Javier Levy, responsable de Relaciones con la Comunidad, dialogó con Sintonía Verde.La pyme entrerriana abrió sus puertas en el año 1983 y desde sus inicios se dedicó a la fabricación de productos plástico, pero fue en el año 1998 cuando, según Levy, se empezó a conocer que “había todo un universo de materiales posibles de reciclar o recuperar. Por tanto, a partir del ´98 en nuestra empresa no entro nunca más un gramo de plástico virgen”.Por otra parte, Quanta “es una empresa que tiene un fuerte compromiso social. Trabajamos articulados en campañas con municipios, con organizaciones del sector civil, con clubes, escuelas y jardines de infantes, tratando los residuos que generan y entregándoles productos de plástico reciclado” indicó el responsable de Relaciones con la Comunidad de la pyme.Por último, Levy explicó que “el proceso de fabricación es muy artesanal. Se parte de la clasificación del material, el lavado y secado, la molienda, inyección y el armado final. Somos una empresa que hace todo el proceso de punta a punta concentrados en emitir la menor huella de carbono posible y en ser lo más amigables con el ambiente”.Guion y coordinación: Lorena Vazquez – Producción: Fabiana García – Locución: Mariana Cotto – Edición: Juan Coria – Diseño de portada: Jazmín Guzmán
Aug 23, 2023
8 min

Un cultivo de girasol puede aumentar su rendimiento hasta un cuarenta por ciento a partir del entrenamiento sustentable de las abejas domésticas. En diálogo con Sintonía Verde, el podcast ambiental de Télam Radio, Walter Farina, profesor de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA e investigador del Conicet, brindó detalles del proceso de investigación.Farina señaló que las abejas tienen la capacidad de “memorizar un olor particular sobre una flor que nunca visitaron a partir de la primera abeja que descubrió el lugar. A partir de ahí nosotros primero estudiamos cómo son las fragancias florales de los cultivos y luego desarrollamos un perfume sintético muy simple que para la abeja representa el olor floral de ese cultivo”.Según el investigador, la transferencia de información de olor floral de una a otra abeja está dada por un circuito que comienza “cuando el olor floral se mantiene en el tubo digestivo de la abeja que ingiere el néctar de la flor y a partir del intercambio de alimento forma en otra abeja una memoria olfativa hasta propagarse así a toda la colmena”.Por último, Farina indicó que la tecnología desarrollada “puede incrementar el rinde de la producción de semillas híbridas de cultivo de girasol entre un 25 y 40 por ciento”. Por este motivo, comenzaron a trabajar en nuevas plantaciones como “manzana, pera, arándano, kiwi y almendro ya que requieren del servicio de polinización mediados por abejas”. Guion y coordinación: Lorena Vazquez – Producción: Fabiana García – Locución: Mariana Cotto – Edición: Juan Coria – Diseño de portada: Jazmín Guzmán
Aug 9, 2023
8 min

Investigadores de la Universidad Nacional de La Plata desarrollaron un robot que permite limpiar residuos en las primeras capas de flotación en ríos, lagunas y puertos. Asimismo, posee sensores que miden la calidad del agua detectando elementos contaminantes. En diálogo con Sintonía Verde, el podcast ambiental de Télam, Juan Luis Rosendo, doctor en Ingeniería y miembro del proyecto, brindó detalles de la iniciativa.Rosendo explicó que el dispositivo limpia fundamentalmente “residuos plásticos, microplásticos que en general no son visibles y derivados de hidrocarburos a través de un barrido sistemático entre dos puntos GPS que permite también esquivar potenciales obstáculos que se le puedan cruzar”.Por otra parte, el robot cuenta con una “sonda multiparamétrica que mide distintos referencias de calidad de agua, pH, temperatura, conductividad, etc. Esto permite, por ejemplo, detectar algún afluente o algún elemento contaminante, saber de dónde viene ese elemento o donde está ubicado”.Por último, Rosendo indicó que se encuentran trabajando en “un vehículo de mayor tamaño, similar a un bote con motor fuera de borda, lo cual implica diversos desafíos de investigación como el sistema de control”.Guion y coordinación: Lorena Vazquez – Producción: Fabiana García – Locución: Mariana Cotto – Edición: Juan Coria – Diseño de portada: Jazmín Guzmán
Jul 26, 2023
7 min

Investigadores de la Universidad Nacional de Río Cuarto de la provincia de Córdoba desarrollaron un reactor que utiliza astillas de madera para generar hasta medio megavatio hora de energía eléctrica. En diálogo con Sintonía Verde, el podcast ambiental de Télam Radio, Leonardo Molisani, doctor en Ingeniería y responsable del proyecto, brindó detalles de la iniciativa.Molisani explicó que el dispositivo “técnicamente es un gasificador que tiene cuatro etapas: la tapa de secado donde ingresan las astillas de madera; una segunda que se llama pirolisis que transforma las astillas en una especie de alquitrán o cadenas de carbono; posteriormente se genera una reacción de oxidación de alta temperatura; y finalmente una etapa de reducción donde se forma el gas de síntesis que pasa a un motor de combustión interna que tiene acoplado un generador y eso genera energía eléctrica”.Según el investigador, el reactor que “puede usar cualquier material orgánico que tenga menos de un 20% de humedad, como ser, marlo de maíz, de choclo o cáscara de maní” permite generar “medio megavatio hora de energía y eso, por ejemplo, alcanza para una industria pequeña o bien para un barrio de unas 500 casas con buena eficiencia energética”.Por último, Molisani indicó que se encuentran trabajando en una ampliación de la funcionalidad del reactor para reciclar otros desechos: “En Argentina entre el 2021 y 2022 se produjeron alrededor de 17 mil toneladas de plásticos fitosanitarios que por ley nacional no pueden salir de la provincia. Quizás un destino final sería poderlo transformar en otro material que le dé agregado de valor y resuelva el problema ambiental”.Guion y coordinación: Lorena Vazquez – Producción: Fabiana García – Locución: Mariana Cotto – Edición: Juan Coria – Diseño de portada: Jazmín Guzmán
Jul 12, 2023
9 min

Un equipo multidisciplinario de la Universidad Nacional de Lanús desarrolló un dispositivo denominado Seucoo (Sensor Universitario de Dióxido de Carbono) para medir la calidad del aire en aulas y oficinas con el objetivo de evitar enfermedades respiratorias en la comunidad universitaria. En diálogo con Sintonía Verde, el podcast ambiental de Télam Radio, Guillermo Andrade, director de la Licenciatura en Diseño Industrial de la UNLA, brindó detalles de la iniciativa.“El dispositivo sirve para censar la calidad de aire en las aulas y en las oficinas. Surgió a propósito de la pandemia pero después continuamos desarrollándolo debido a que las enfermedades respiratorias siguen vigentes y se transmiten a través del aire” explicó Andrade.A su vez, indicó que el sensor “mide la cantidad de partes por millón de dióxido de carbono en el oxígeno con lo cual a partir de un aumento en la cantidad detectada emite una señal de precaución, si continúa aumentando emite otra señal advirtiendo que sería necesario o liberar el espacio o ventilar”.Actualmente, tienen fabricadas 50 unidades: 25 de escritorio o para oficina y 25 para las aulas. Si bien, fueron testeadas por los equipos técnicos de la universidad , se espera la certificación del INTI para mayor certeza en el funcionamiento.Por último, Andrade señaló que “una vez instalados los equipos en la universidad estamos en condiciones de poder distribuirlos a otras. Nosotros lo pensamos originalmente como un equipo dirigido al cuidado de la salud de la comunidad universitaria”.Guion y coordinación: Lorena Vazquez – Producción: Fabiana García – Locución: Mariana Cotto – Edición: Juan Coria – Diseño de portada: Jazmín Guzmán
Jun 28, 2023
8 min

Una de las causas de mortandad aviar en zonas urbanas o semiurbanas es la electrocución en los tendidos de alta y media tensión eléctrica. Para evitar este fenómeno, la Universidad Nacional de La Pampa elaboró cobertores con plásticos reciclados que se colocan en los cables de distribución de energía. En dialogo con Sintonía Verde, el podcast ambiental de Télam Radio, Mariana Espíndola, coordinadora del programa UNLPAm Sustentable de la universidad pampeana, describió el proyecto que involucra la participación de la ciudadanía y la Fundación Karú Mapú.La iniciativa surgió a través de la presentación realizada en el Consejo Federal de Ciencia y Tecnología (COFECyT) bajo la línea de Proyectos Federales de Innovación. Asimismo, el Programa UNLPam Sustentable se lanzó en el año 2018 llegando a recolectar a la fecha más 30 toneladas de plástico en los 43 municipios convenidos con la universidad.Espíndola señaló que a partir de plásticos de un solo uso se elaboraron “los cobertores son como un dispositivo plástico que hace que cuando las aves se posan en el tendido no se electrocuten. Esto lo venimos trabajando con el Centro de Estudio de Conservación de Aves Rapaces, que se especializa en la protección del águila coronada”.Por último, UNLPam Sustentable diseñó a partir de listones de madera plástica “un mobiliario urbano que se adapta a personas con movilidad reducida para ser instalado en espacios públicos”, indico Espíndola. El proyecto se enmarca en la línea “Proyectos Asociativos de Diseño y de Tecnologías para la Inclusión Social” de alcance provincial.Guion y coordinación: Lorena Vazquez – Producción: Fabiana García – Locución: Mariana Cotto – Edición: Juan Coria – Diseño de portada: Jazmín Guzmán
Jun 14, 2023
7 min

En Argentina se producen más de 11 mil millones de litros de leche por año. Cerca del 40 por ciento se destina a la industria quesera, la cual desecha entre 80 y 90 por ciento de lactosuero, un subproducto con alto valor nutritivo en proteínas. Investigadores del Instituto de Tecnología de Alimentos perteneciente a la Universidad Nacional del Litoral (UNL) desarrollaron quesos untables y postres ocupando un 67 por ciento este residuo lácteo. En diálogo con Sintonía Verde, el podcast ambiental de Télam Radio, el Dr. Sergio Rozycki, uno de los responsables del proyecto, brindó detalles sobre el proceso de investigación, elaboración y beneficios de la iniciativa.Rozycki indicó que el lactosuero “es un efluente de difícil y costoso tratamiento. Incluso hay empresas que pagan hasta 20 mil pesos diarios para su retiro”. Además, “contamina mucho el ambiente sobre todo en la parte de la población circundante a una empresa quesera, por los olores nauseabundos que despide y también porque contamina los cauces de agua”.Por ello, desde el Instituto de Tecnología de Alimentos de la UNL comenzaron a buscar una solución sustentable y sostenible para las pymes queseras a partir de la utilización del lactosuero para la producción de queso untable y postres lácteos, cuyos consumos en el país ascienden a 40 mil y 60 mil toneladas por año, respectivamente. Actualmente, a los productos “le estamos agregando los compuestos bioactivos (calcio, hierro, zinc, vitamina C, etc.) para evaluar la funcionalidad, es decir, si ayudan a la salud y evitan el riesgo de enfermedades; continuamos con la parte sensorial especialmente por el agregado del hierro y resta saborizarlos”, señaló el investigador de la UNL.Por último, Rozycki expresó que las ventajas del proyecto son dos, por un lado, darle un tratamiento adecuado al lactosuero evitando que impacte en el ambiente y, por otro lado, “abaratar los costos de las empresas” debido al usufructo de un elemento que ya poseen y de productos de “buena venta en el mercado”.Guion y coordinación: Lorena Vazquez – Producción: Fabiana García – Locución: Mariana Cotto – Edición: Juan Coria – Diseño de portada: Jazmín Guzmán
May 31, 2023
8 min

Cada 17 de mayo se celebra el Día Mundial de Reciclaje, con el objetivo de concientizar sobre la importancia de reducir, reutilizar y reciclar los residuos. Sintonía Verde, el podcast ambiental de Télam Digital, se suma a la conmemoración junto a Facundo Fraguas, ingeniero químico y miembro de Blind.AR, un proyecto científico que utiliza pilas usadas para la fabricación de blindajes para la industria nuclear.Fraguas indicó que la iniciativa busca, por un lado, brindar un “tratamiento viable” al desecho de pilas que en el país asciende a 4.500 toneladas anuales, según el último estudio realizado por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y, por otro, obtener un material pesado que sirva como blindaje para las radiaciones ionizantes generadas dentro de la industria nuclear.Para ello, el equipo de Blind.AR elaboró un proceso de fundición que permite utilizar el 80 por ciento de la masa de las pilas compuesta por acero, zinc y manganeso mientras que el 20 por ciento restante se elimina en forma gaseosa o disuelta en líquido cumpliendo con todas las normativas ambientales.A partir de un estudio realizado en la provincia de Rio Negro, Fraguas aseguró que el proyecto tiene diversos beneficios ambientales como también económicos y productivos, debido a que los materiales que actualmente se utilizan para la construcción de blindajes en la industria nuclear son importados, como el acero inoxidable.Idea y coordinación: Lorena Vazquez – Producción: Fabiana García – Locución: Mariana Cotto – Edición: Emilio Trotta – Diseño de portada: Jazmín Guzmán
May 17, 2023
9 min

En la provincia de Tucumán se desarrolló un nuevo sistema constructivo en base a la maloja, residuo agrícola de cosecha autóctona de la caña de azúcar, con el objetivo de utilizarla como material de obra para diversos espacios habitacionales. Para conocer esta novedosa técnica de bioconstrucción entrevistamos en Sintonía Verde, el podcast ambiental de Télam Radio, a Gonzalo García Villar, becario doctoral del Conicet en el CRIATiC de la Universidad Nacional de Tucumán.García Villar indicó que el sistema constructivo se basa en la elaboración de paneles cuyo proceso “consta de una estructura de madera a la que se le colocan encofrados de ambos lados, se embebe la maloja en barro líquido y se la introduce dentro de los encofrado, se apisona y luego inmediatamente se los saca”.Según el investigador, la implementación de esta técnica permite obtener “una aislación térmica cinco veces mayor al uso de la pared tradicional de ladrillo” y al completarla con revoques de tierra “regula la humedad del ambiente interior mejorando el confort hidrotérmico de las personas que habitan el espacio”.Por otra parte, “el sistema no necesita mano de obra especializada” señaló el becario del Conicet. Uno de los ejemplos brindados se trata de la construcción del depósito de alimentos de la Asociación de Campesinos de Tucumán donde “60 mujeres que no habían construido nunca, les brindamos capacitaciones y ellas construyeron el espacio sin ser albañiles ni constructoras”. Por último, García Villar adelantó que tras la utilización de la técnica “in situ” en la construcción de viviendas y espacios comunitarios comenzaron a realizar “test, pruebas de resistencia a la intemperie y de laboratorio y contamos con un prototipo de paneles prefabricados del sistema constructivo para largarlo al mercado”.Guion y coordinación: Lorena Vazquez – Producción: Fabiana García – Locución: Mariana Cotto – Edición: Juan Coria – Diseño de portada: Jazmín Guzmán
May 3, 2023
7 min
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