
Porque nuestro sueño amor es un sueño intranquilo, nuestras horas son de otoño, de despedida, de vilo y cada vez que un cristal en nuestros cuellos se rompe yo me doy cuenta de que no estoy contigo, porque la sangre que salpica el rato no es tu mirada sino mi frio. Porque nuestro sueño amor es el de un siglo y esta mojado y se encuentra perdido y no hay quien nos ayude aquí tan lejos ni un reloj que escuche los gritos. ¡Una espada! ¡Un indefenso niño! Cualquiera o cualquier cosa basta para tu silencio violento que es mi enemigo, hasta las cosas pequeñas, hasta un cordero, los cuadros que habitan tu enorme castillo. Toda basta y nada lo quiero; me asfixia mirar todo cuando no te miro, deseo tu aroma pero ya no existes en este camino pues ya no está el verso en tu beso tan fino, solo tu alcurnia y un silencio de tallo y de grillo. Es esto una despedida y no lo miramos, porque es mu y triste el destino. Cuanto confunde el presente: pues veo en tu ausencia solo un futuro de abismo pero cuando extraño tu ausencia yo ya no suspiro. Solo nos queda esta duda, nuestro otoño y este que es nuestro sueño, hambriento fatal e intranquilo.
Dec 27, 2008
1 min

Yo la miré una tarde, mientras recorría
Unos pasos y silbaba.
Mientras el viento jugaba con su cabello
Mientras el sol le quemaba la espalda.
Yo le miré los ojos de llanto
Y pregunté por que lloraba.
Me dijo que ya no la besa
El hombre que la besaba.
Y aunque supe que podía hacerlo
No me atreví a besarla;
Aunque su boca el carmín teñía
Lo mujer apenas se le notaba.
Dec 18, 2008
55 sec

Te fuiste,
aquella tarde de febrero. Y no volviste.
Te extrañe, y tal vez me extrañaste,
talvez quisiste regresar a despedirte, y no lo supe.
Yo encontré muchas formas de ignorar tu nombre, y dejar de preguntarme
y torturarme buscando la respuesta y la razón de tu partida.
Yo encontré en muchos rostros tu mirada.
y en muchas labios el sabor a amor que me faltaba
No se bien en donde estés, pero no eres la misma, eso si lo sé
Sé que tu vació es mi morada
y tu aroma un pedazo que me falta.
Probablemente soy un necio todavía
al creer en los recuerdos de esos días;
quizás en tu memoria ya no quede nada…
y la huella que deje con mi cariño
la ha borrado el beso impío
del que tú ahora amas.
Te fuiste, aquella tarde de febrero. Y no volviste.
Yo supe aquella tarde, que un día me quisiste
que quizás aun me extrañas, pero esa tarde no volviste.
Dec 18, 2008
2 min

Tú sabes que te quiero.
Ambos lo sabemos, nos sufrimos y nos abandonamos al destino.
Te recuerdo, especialmente, en noches nada especiales.
El aire se cuela en las ventanas, y siento frío, me abrigo, me escondo; descubro mas tarde, que el frío es en mi interior, secuelas de tu ausencia.
Y tiemblo, talvez de frío, quizás de arrepentimiento, talvez de amor coagulado, quizás de horas malgastadas y de mi cama sin ti. Tiemblo.
Puedo notar ahora que mi corazón late más fuerte, más rápido. Le pido a nadie en particular, el oscuro deseo de que lo escuches; se que tus oídos no tienen tal potencia, pero en mi pecho hay suficiente melancolía como para encontrarte a pesar de míseros kilómetros, y del vació inmenso de tu indiferencia. Anhelo escuchar también tu corazón. Anhelo más que eso, que sea yo la causa. Yo, o al menos mi recuerdo.
Fulgoroso tañido, percusión orgánica, o al menos recordar mi nombre, colorear tu respiración, arrancarte la indolencia; partir tu cuerpo y encontrarte el alma. Al menos, olvidar que pude hacerlo, que lo hice, y que ya no podré.
La soledad es, a estas horas, bastante mas un asunto delicado que un sentimiento. Es una flor, una flor solitaria... y sonámbula. El sueño me abandona.
Tú sabes que te quiero, pero no sabes cuanto.
Nos separan ciegas esperanzas de encontrar algo mejor. Vislumbro en noches como esta, con aterradora claridad, el grado en que te necesito. Un beso… que daría este sonámbulo por un beso. Aniquila mis angustias y déjame dormir.
Dec 18, 2008
2 min

Inmóvil, Sentado, soñando.
La atmósfera entera (tu cara de idiota y su causa) salpicada, o mas bien empapada de remordimiento crónico, es la que te recuerda a cada segundo la miseria en la que te metiste.
Golpes de pecho y deseos frustrados de regresar el tiempo y reparar todo aquello que en su tiempo creías estaba bien. Cambiar el camino que te condujo a esta inevitable ruptura. Todo ahora esta mal, y lo sabes. Y sabes también que no hay maquinas que te permitan regresar el tiempo, pero las sigues soñando, y hasta haces un plan que permita enmendar tus errores y hacer de estos momentos un pretexto, para amar hasta donde nunca creíste haber amado. Sigues llorando. Te entregas a una morosa meditación sobre tus faltas. Lloras y estas consiente de lo patético que te ves.
El universo entero conspirando en tu contra, estas convencido que la paranoia no es invento tuyo, estas seguro pues, que el sonido que hace tu corazón en pedacitos al caminar lo escucha el mundo entero, todos escuchan, se burlan, y dios te ignora.
La televisión, La puta radio, los libros, la comida, las noches en las que te es imposible dormir, y las pocas horas de sueño, los sueños en si. Los autos, el cielo, el suelo y ya con todo esto; el letrero de amargado que llevas colgando al rostro (claro, encima de tu cara de idiota y su causa). Todo es amor, todo es amor, todo es amor. Es hasta este punto que te das cuenta, que el mundo no tiene consideración con los menos afortunados, con los que amaron demasiado sin darse cuenta que a esa edad, el amor no debe tomarse demasiado en serio.
A doce pasos, en lo distante, la efímera felicidad pasada, y el profundo sentimiento de vació provocado: Ella. Ella ríe, canta, coquetea y hace bromas; sonríe. Pero tú sabes bien que sufre de igual manera. No tienes el coraje, te es imposible reclamárselo, por que tu también estas sonriendo.
Dec 18, 2008
2 min


