
La historia del mayor proyecto de ingeniería de la Ilustración española.
Apr 2, 2022
7 min

Aquí te dejamos varias curiosidades sobre el canal, para que te sirvan como aliciente para preparar la ruta y disfrutarla en breve.
Apr 2, 2022
7 min

Una buena ruta como el canal de Castilla también incluye una obligada degustación gastronómica. Aquí te dejamos una pequeña guía culinaria sobre la zona.
Apr 2, 2022
7 min

La última etapa nos lleva al nacimiento de Canal de Castilla, en Alar del Rey, el punto más al norte, y por tanto más elevado, desde donde capta las aguas, en concreto del Pisuerga. Las obras comenzaron aquí apenas poco más tarde que en Calahorra de Ribas, en 1759, con la primera retención o represa para desviar el agua del río en el estrecho de Nogales, y la dársena con sus almacenes. Este punto estaba llamado a ser un hito importante antes de acometer la compleja obra de salvar la cordillera para que la vía navegable llegara al mar. La interrupción del proyecto hizo que se convirtiera en el punto final del Canal de Castilla. Desde su dársena las mercancías, básicamente el cereal, tenían que traspasarse a los medios tradicionales tirados por caballerizas para completar el trayecto a la costa. A inicios del siglo XIX Alar del rey, única de las localidades nacidas en razón del Canal que se ha consolidado hasta nuestros días, acoge un nuevo producto, el carbón de cock, que llegaba de la montaña palentina para ser embarcado rumbo Palencia, Medina de Rioseco y Valladolid.
El inicio del canal nos deja en las estribaciones del sector de la Cordillera Cantábrica conocido como Montaña Palentina, lo que se aprecia fácilmente en el cambio de paisaje, con los primeros relieves destacados. Ya antes, en la ruta, a la izquierda de nuestra marcha, si el día es claro hemos podido apreciar las principales cumbres palentinas (Pico Tres Mares, Espigüete, Curavacas, etc.) recortándose contra el horizonte. Más próximos tenemos ahora las mesas erosionadas de las loras palentina y burgalesa.
Antes de llegar a Alar la ruta ha pasado por San Quirce de Riopisuerga y por Barrio de San Vicente, donde se encuentras las esclusas 1 y 2. En el propio Alar son muchas las construcciones e infraestructuras que reclaman nuestra atención: el monumento conmemorativo, la esclusa de retención inicial y la dársena, que tiene una anchura de 30 m y una longitud de unos 200, en cuyos muelles se levanta el singular edificio del almacén, formado por doce naves contiguas con cubiertas a dos aguas, popularmente denominado “edificio de los picos”, y también el modesto y lúgubre edificio de piedra de la cárcel de penados, destinado a los presos cuyo trabajo forzoso permitió terminar esta obra.
En este punto le proponemos que aproveche el final del viaje para que realice varias visitas cercanas para conocer parte de la riqueza patrimonial y de paisajes naturales del norte de la provincia palentina. Recorriendo poco más de 10 km desde Alar hacia el norte le aconsejamos la visita al monasterio de Santa María de Mave, hoy hotel-restaurante, y al excepcional ejemplo de iglesia rupestre que se encuentra en Olleros de Pisuerga. En esta misma localidad, el Castro de Monte Cildá, de época prerromana, romana y visigoda, es un balcón natural sobre el Cañón de La Horadada, excavado por el Pisuerga, enfrente mismo del paraje natural de Las Tuerces.
Otras opciones interesantes son el monasterio románico de San Andrés de Arroyo o los tres barrios de Becerril del Carpio, cada uno de ellos con una iglesia románica. En otra dirección, Rebolledo de la Torre, también con iglesia románica y castillo. ¿Y por qué no terminar conociendo el conjunto histórico de Aguilar de Campoo, con su amplia oferta de restauración y alojamiento?
Apr 2, 2022
18 min

En el horizonte, desde hace unos cuantos kilómetros, como telón de fondo y especialmente a la derecha en el sentido de la marcha, destacan los enérgicos relieves de Las Loras. Auténtico límite entre la llanura sedimentaria de la Meseta y las estribaciones de la Cordillera Cantábrica. Estos farallones y mesas calizas erosionadas configuran el Geoparque Mundial de Las Loras, reconocido por la UNESCO por sus singulares valores naturales y culturales. Entre todos ellos destaca, por su altitud, espectacular emplazamiento y el papel protagonista que desempeñó en los inicios de la historia de Castilla y de Cantabria, Peña Amaya, a la que recomendamos acercarse, aunque esto suponga un pequeño desvío de la ruta.
Como transición entre la Tierra de Campos y esas estribaciones en esta etapa atravesamos, siempre acompañando el valle del Pisuerga, un paisaje donde llama la atención el bien conservado bosque de galería del río y del canal y la zona de regadío de la vega. Esta última es un ejemplo de principal utilidad actual del Canal. La vía de navegación que renovó las tierras castellanas siegue siendo de enorme importancia porque es un canal de riego que surte de agua a unas 34.000 ha de terreno. Su otra gran utilidad es abastecer el consumo de 48 municipios, más de 400.000 habitantes, entre los que destacan Palencia y Valladolid. Y a todo esto se une el hecho de que se haya convertido en un atractivo turístico con gran potencial, además de generador de energía eléctrica.
Desde Melgar de Fernamental la cercanía de la carretera al propio canal nos permite acercarnos a varias de sus esclusas. Por ejemplo, en San Llorente, Naveros o Ventosa, todas ellas con puente y restos de molinos, pero nos gustaría destacar el conjunto de Olmos de Pisuerga, con doble esclusa y donde aún queda algún deslavazado vestigio de la Real Fábrica de Papel.
Alcanzamos así Herrera de Pisuerga, la antigua Pisoroca romana, lugar elegido para el establecimiento de la Legio IV Macedónica con ocasión de la conquista romana del norte peninsular, las guerras cántabras y astures, entre el 29 y el 19 antes de nuestra era, cuyo pasado se nos recuerda en su Aula Arqueológica. En el núcleo urbano destacan la plaza mayor, la iglesia de Santa Ana, del siglo XV, las puertas de la muralla medieval, la barroca ermita de Nuestra Señora de la Piedad y el Centro de Interpretación del Cangrejo de Río, cuya fiesta de exaltación está declarada de interés turístico. Es también un buen lugar donde disfrutar de la rica gastronomía de la zona.
En las afueras no podemos pasar por alto una de las obras más importante de las realizadas en la segunda etapa de construcción del Canal, en 1761, la Presa o Retención de San Andrés, para elevar el nivel del agua en el punto en el que el Canal atraviesa el río Pisuerga. En la actualidad es una interesante zona recreativa que cuenta con un embarcadero, donde el barco turístico Marqués de La Ensenada permite recorrer el tramo hasta la esclusa 5, pasando por la 6, en funcionamiento, una buena oportunidad para experimentar lo que fue la navegación por el canal.
Apr 2, 2022
17 min

A la altura de Frómista el Canal de Castilla cambia de valle, pasando del Carrión al Pisuerga. Este último río ha sido históricamente la frontera entre las provincias de Palencia y Burgos, pero con mayor recorrido dentro de tierras palentinas. La excepción se produce entre Osorno y Melgar de Fernamental. Por razones históricas, un buen sector de la vega del Pisuerga ha pertenecido siempre al municipio burgalés y el Ramal Norte, al trazarse de forma paralela al río, se hace de esta manera burgalés a lo largo de más de nueve kilómetros, tramo suficiente para acoger una de las infraestructuras más interesantes.
En el diseño del canal era imprescindible no interferir con arroyos o ríos, para ello fue necesario la construcción de acueductos que permitieran el discurrir del canal continuando con la misma pendiente, salvando los cauces naturales sin alterarlos. El ejemplo más destacado es el de Abánades en Melgar de Fernamental, también conocido como Puente del Rey, que salva el río Valdavia. Fue proyectado por Fernando de Ulloa y construido entre 1775 y 1780. Consta de cinco ojos de bóveda de cañón, de doce metros de luz cada uno. La fábrica es de sillares de traza muy cuidada y destaca el pretil y las aletas laterales. Su longitud total es de 53,95 m y permite el discurrir del canal y de los dos caminos de sirga, con una anchura de 13 m. Si paramos en el cruce de la carretera con el canal, en el puente de Carrecalzada, junto al que encontraremos un embarcadero y un almacén hoy convertido en alojamiento turístico, en un ameno paseo a pie nos podemos acercar hasta el acueducto. Al paso encontraremos otras curiosas infraestructuras del canal, como las casetas de piedra de riego o un aliviadero, una zona preparada para el rebose de las aguas en caso de crecidas por fuertes lluvias.
Antes de llegar a Melgar el camino que llevamos desde Frómista nos ha hecho pasar por las localidades de Requena de Campos, Lantadilla, Osornillo y Osorno la Mayor, que merecen atención, especialmente esta última, por el palacio que hoy ocupa el ayuntamiento o, en sus afueras, el singular monumento megalítico del Dolmen de La Velilla. También podemos acercarnos a la localidad de las Cabañas de Castilla, cuyo pequeño tamaño contrasta con la de su castillo del siglo XV.
De Melgar de Fernamental, en su casco urbano, destaca la iglesia de la Asunción, el ayuntamiento plateresco y varias casonas y palacios, además de la posibilidad alojamiento y la oferta gastronómica, recursos que también encontramos en otras localidades, como Osorno.
Apr 2, 2022
19 min

El ramal norte del Canal de Castilla sigue la vega del Carrión, un eje norte sur que atraviesa el corazón de la provincia de Palencia. Este trazado cruza la histórica vía de peregrinaje medieval del Camino de Santiago, que en realidad no hace sino heredar el decurso de la vía romana de Astorga a Burdeos, uno de los principales ejes viarios del imperio romano. La consolidación del llamado Camino Francés como el principal itinerario entre Europa y Santiago de Compostela revitalizó esa antigua vía y a su vera nacerán monasterios, iglesias e instalaciones hospitalarias.
Un magnífico ejemplo lo encontramos en el mismo cruce del Canal con el Camino de Santiago, en Frómista, con un hito tan relevante como la iglesia de San Martín, una de las joyas europeas del románico, al que acompañan otros monumentos de interés, como Santa María del Castillo, gótica del siglo XV, con reformas hasta el XVIII, actual museo dedicado al Camino de Santiago (Vestigia) o la iglesia de San Pedro, gótica de los siglos XV y XVI, actual museo de arte sacro. Como herencia de su tradición hospitalaria, en esa localidad se concentra una destacada oferta hotelera y de restauración. Por un capricho topográfico, en el mismo cruce del canal con el Camino de Santiago encontramos una de las obras más relevantes de la vía fluvial y que no puede pasarse por alto, una sucesión de cuatro esclusas, necesarias para salvar el desnivel, que se acompañan de almacén, cuadra, vivienda, batán, centro de interpretación, un barco turístico que permite pasear por el canal y un cercano humedal, la Laguna de Ontanilla.
En los últimos años se ha revitalizado el llamado Camino Lebaniego, hacia Santo Toribio de Liébana, en Cantabria, que por estas tierras ha elegido como trazado los caminos de sirga del Canal. La razón de estos senderos que bordean el cauce está en el hecho de que inicialmente la navegación dependía de la fuerza animal, una reata de mulas que tiraba de las barcazas mediante una gruesa maroma o sirga. Esto también condicionó el diseño de la obra, los puentes que lo salvaban o los acueductos tenían que tener la anchura suficiente para acoger el cauce y también los caminos de sirga, las casas de esclusero debían disponer de cuadras, la tripulación de las barcazas tenía que contar con dos personas, una a cargo de timón y otra de las caballerías, el desnivel acometido debía ser muy suave, no solo para la tranquilidad de la navegación sino también para facilitar el paso de las mulas. Hoy día estos caminos son los que facilitan el uso turístico, para el recorrido senderista o ciclista.
Antes de llegar a Frómista la ruta nos lleva por San Cebrián de Campos, con puente sobre el canal y otra de las lagunas interpretada de las que nacieron a la vera del cauce, la de La Besana, por Amusco, pueblo que distinguimos pronto por su monumental iglesia parroquial de época moderna, conocida como “el pajarón de Campos”, y donde también merece visita su ermita románica, y también por Piña de Campos, con su magnífica hostería.
Ya que estamos por estas tierras no podemos dejar de recomendar que se tome el desvío que en pocos kilómetros lleva al conjunto histórico de Támara de Campos, donde sobre todo destaca el templo de San Hipólito el Real.
Mar 29, 2022
23 min

Y por fin llegamos donde todo empezó. La idea de hacer navegables los ríos del interior peninsular nos asalta de tanto en tanto cuando repasamos la historia. Los primeros escritos en este sentido, e incluso algún intento, los encontramos en el siglo XVI, en tiempos de los Reyes Católicos. Luego vemos reaparecer el proyecto con Carlos V o Felipe II. Pero es en el siglo XVIII, con la Ilustración, cuando se desarrollaron los canales navegables, que fueron las grandes empresas de obras públicas de la Europa de la época. Los españoles se fijaron en los canales que se habían construido en Francia e Inglaterra y Fernando VI pensó en un proyecto para España. Para conseguirlo, el ingeniero Antonio de Ulloa viajó a Francia donde conoció y estudió, y finalmente tomó como modelo los canales construidos allí, su reflejo son el Canal Imperial de Aragón, levantado entre 1776 y 1780, y sobre todo, por ser el primero y por la magnitud de la empresa, el Canal de Castilla.
Corría el año 1753 cuando se puso la primera piedra en el punto elegido por Antonio de Ulloa, a partir del estudio parcial de Carles Lemaur, en el término de Ribas de Campos, en el lugar donde estuvo el desaparecido pueblo de Calahorra, que vuelve a la vida como Calahorra de Ribas. A cargo del erario público, las obras se inician en dirección sur, pero se paralizan un año después, cuando solo se habían construido 25 km aguas abajo, hasta Sahagún el Real, iniciando la larga serie de parones y reanudación de las obras que jalonan la historia de la construcción.
Para acercarnos a este punto del origen del Canal, Calahorra de Ribas, tan importante como espectacular, con su presa, las tres esclusas encadenadas para salvar el importante desnivel, el puente, el monumento conmemorativo de la inauguración, las edificaciones industriales que aún perviven y la cercana Charca de La Toja, necesitamos salir dela carretera nacional, lo cual nos ofrece la magnífica oportunidad de visitar las ruinas del monasterio de Santa Cruz de la Zarza, románico con reformas de los siglos XVII y XVIII, que nos surgen al paso.
Ya antes, en la ruta, hemos podido subir hasta el Castillo de Monzón de Campos, fortaleza del siglo XI con reformas posteriores, magnífico balcón sobre la vega del Carrión, intensamente explotada por los campos de regadío. Desde aquí se distinguen también los bosques de galería del río y el desarrollado en torno al propio Canal y sus charcas.
Desde Monzón un corto desvío nos lleva hasta el Puente de Valdemudo, con restos de la venta, cuyo interés histórico radica en que fue el primero construido en el Canal, en 1753, para dar continuidad a la Cañada Real Leonesa, claro ejemplo de la importancia que aún tenía la trashumancia en el siglo XVIII. Muy cerca existe otra de las charcas del canal preparadas para el observatorio de aves. Valdemudo pertenece al municipio de Husillos, que conserva la iglesia románica de Santa María, en origen una abadía.
Mar 29, 2022
20 min

Este tramo nos lleva del corazón de la Cuenca de La Nava hasta la salida de Tierra de Campos al valle del Carrión en Grijota, acompañando el decurso del río Valdeginate y del propio Ramal de Campos del Canal. En el corazón de la Tierra de Campos palentina, el canal une tres localidades que cuentan con importantes instalaciones museísticas.
En la histórica villa de Paredes de Nava, patria del poeta Jorge Manrique y de los artistas del renacimiento Pedro y Alonso Berruguete, no podemos pasar por alto el Museo de la Iglesia de Santa Eulalia, un templo que muestra evolución de estilos desde el románico hasta el renacimiento, con obras de Pedro y Alonso Berruguete, Alejo de Vahía, Juan de Tejerina, Juan de Villoldo, etc. Ni tampoco el centro de interpretación de Tierra de Campos en la iglesia de San Martín.
Un hito singular en esta localidad son las ruinas de Sahagún el Real, que fue una de las poblaciones que se fundaron, por iniciativa de la corona, en puntos estratégicos del canal, y también de las que se abandonaron cuando el ferrocarril puso fin a la razón de ser que las mantenía: la navegación de mercancías. De hecho, de todas estas nuevas pueblas de la “Ría”, que es el término por el cual se referían, y aún se refieren en algunos sitios, al canal los pueblos ribereños, tan solo ha perdurado hasta nuestros días Alar del Rey. De algunas de ellas, como Barrialba, Nestar o Quintanilla la Real, apenas nada perdura; de otras, como Calahorra de Ribas, solo persisten algunas de las instalaciones industriales. De esta de las afueras de Paredes de Nava, Sahagún el Real, aún se mantiene en pie su iglesia, que hoy sirve de ermita. Contemplarla nos permite imaginar el pueblo que existió en su entorno y hacernos una idea del impacto transformador que supuso la construcción del canal para el territorio.
Siguiendo la ruta nos encontramos otra sorpresa, Becerril de Campos, que ha apostado por un desarrollo turístico innovador, basado en acercar la astronomía de manera didáctica a los visitantes. El punto neurálgico es la inesperada y cuidada readaptación del templo de San Pedro en el espacio “San Pedro Cultural”, pero un paseo por el conjunto histórico permite comprobar que hay otros espacios urbanos que participan de ese turismo astronómico. Además, nos encontraremos con templos románicos, mudéjares y una destacada arquitectura civil, así como el museo de arte sacro de la iglesia de Santa María, con alberga una colección de gran calidad.
Antes de alcanzar Grijota, fin de esta etapa, el canal pasa por Villaumbrales, que también tiene su espacio museístico, en este caso dedicado al canal y ubicado en un antiguo almacén, obra de 1799, con zona verde exterior con restos del astillero de reparación de barcas, embarcadero y actividad de piraguas en verano.
Y finalmente Grijota, punto de inicio del Ramal de Campos en el espectacular entronque de El Serrón, con su triple esclusa encadenada.
Mar 29, 2022
22 min

Entre Villarramiel y Fuentes de Nava el Ramal de Campos atraviesa un sector singular de la campiña de Tierra de Campos, caracterizado por los humedales. La Laguna de La Nava es, por su extensión, el buque insignia de estas láminas de agua de escasa profundad, que conforman un espacio privilegiado para las anátidas y otras aves acuáticas, sobre todo para las migratorias en época invernal, pero también para singulares aves esteparias, como avutardas y sisones. Otros humedales son las lagunas de Abarca de Campos y Boada de Campos. Estas zonas encharcadas tienen su origen en la escasa capacidad de drenaje del curso que atraviesa la zona, el río Valdeginate, y sus arroyos afluentes. En el pasado se llegaron a desecar para ganar tierras y evitar enfermedades endémicas, como el paludismo, pero desde hace décadas se ha llevado a cabo una labor de recuperación por su altísimo valor ecológico.
También el Canal contribuyó a crear nuevos humedales, aunque muchas veces de forma accidental. Con el paso del tiempo y la falta de mantenimiento se fueron produciendo filtraciones en determinados puntos del trazado, que a falta de reparación se estabilizaron en charcas de diferente tamaño. Hoy día forman parte integral del paisaje, y por su importancia algunas están declaradas, al igual que las lagunas naturales, Zonas de Especial Protección para las Aves dentro de la Red Natura 2000 europea, punto de atracción de un creciente turismo ornitológico.
Al inicio del tramo, un corto trayecto nos llevará a la Laguna de Boada, que además de un punto de observación de aves nos permitirá conocer la interesante arquitectura popular de esta pequeña localidad y su iglesia mudéjar. Y antes habremos pasado por Capillas, otro pequeño pueblo atravesado por el canal. Siguiendo el camino encontramos Abarca de Campos, donde podemos observar, y disfrutar, de un elemento de la arqueología industrial restaurado, la antigua harinera, que data de 1854 y hoy es un hotel-restaurante emplazado sobre la primera esclusa del Ramal de Campos, y también conocer la “villa de la música”, que cuenta con una fundación- museo del órgano castellano, ciclo de conciertos y un singular carrillón.
Terminaremos la etapa en Fuentes de Nava, conjunto histórico de gran interés, donde destaca la silueta de la torre tardogótica de la iglesia de San Pedro, conocida como “la estrella de Campos”, el Museo del Renacimiento de la iglesia de Santa María y el propio canal, con un espacio recreativo junto al llamado puente viejo. Fuentes de Nava es también la puerta de entrada al gran humedal de la Laguna de La Nava, que tiene en la localidad su Casa del Parque y Centro de Interpretación en una casona del siglo XVIII, y diversos puntos de observación de las aves.
Fuera de la ruta, pero en sus cercanías, se levantan otras localidades terracampinas de notable interés, como Castromocho o Baquerín de Campos, que bien merecen la pena el desvío.
Mar 28, 2022
22 min
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