Show notes
En la música tropical chilena, la norma era adaptar composiciones que llegaban del extranjero, pero en Coquimbo florecieron los compositores: nombres propios que no se conocen popularmente, aunque han hecho bailar a la masas; creadores hábiles con la picardía, pero también sensibles y hasta ingenuos. Entre todos ellos, hay un caso único: Hernán Gallardo Pavez.



