Show notes
Hay una sensación que los emprendedores raramente verbalizan: estás trabajando en algo que te apasiona y cuando lo explicas a las personas más cercanas, solo recibes desinterés o una sonrisa educada. No es malicia. Es que ellos no ven lo que tú ves. Aarón Benítez lleva años bautizando esa sensación: se llama soledad de la mente.



