Show notes
Como todo joven romántico, perseguir el sueño de cantante te hace guardar en la maleta tus letras, tu música y tu guitarra, sin importar cuantas veces tendrás que cruzar las fronteras.
Sueñas con que tus canciones enamoren todos los corazones del mundo.
Pero Don Hugo nunca se imaginó que una ciudad le diera sus más grandes satisfacciones y que fuese el causante de que las mariposas, o mejor dicho las guacamayas, vuelen por siempre en su estomago y en su cabeza por el resto de su vida.



