Show notes
En ese momento, mientras él se sentaba para tocar el piano y yo sacaba mi cámara, me preguntó si creía en Dios.
Aunque mi respuesta fue positiva y le recordé que practicaba el budismo, él me dijo que estudió en un colegio de monjas y una de ellas le recalcaba todos los días, que todos en este mundo tenemos un don.
Por ejemplo - me dijo - yo tengo el don de componer música así como tú tienes el de fotografiar y si quieres disfrutar de la vida, nunca dejes de aprovechar ese don para seguir adelante.
6 años después, y a mucho kilómetros de casa, Mario sigue disfrutando de la vida aprovechando de ese don de componer que Dios le otorgó.



