Estudios indican que la mitad del tiempo operamos en piloto automático y no somos conscientes de lo que hacemos. Esta meditación te ayudará a comprenderte mejor, a tener más claridad y sabiduría en tu día a día.
El Yo observador registra todo lo que pasa, tanto fuera como dentro de nosotros. No opina ni analiza nada, simplemente observa. El Yo pensante nos permite analizar y planear. Nos permite llevar con eficacia nuestro día a día. Sin embargo,a veces nos puede apartar de la experiencia.
EL YO OBSERVADOR, es una de las actitudes imprescindibles en el proceso de Autoconocimiento. Actuar desde el Yo Observador es enriquecedor. Es darle preponderancia a esa parte nuestra que es ecuánime, de observar con pulcritud lo que sucede -sin añadir ni modificar la realidad que observa- y además es la parte nuestra más consciente de todos los ¨YO¨ que gobiernan nuestra vida. Una mente tranquila piensa mejor que una mente alterada. Dale unos minutos de silencio a tu mente todos los días y te ayudará a dirigir tu vida con mayor claridad y sabiduría.



