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Dejar de estudiar, mudarse a Europa sin garantías y esperar cuatro años entre cada oportunidad. Mateo Majdalani y Eugenia Bosco, medallistas de plata en París 2024, cuentan cómo se construye un camino olímpico desde adentro, con todo lo que no se ve desde afuera.00:00 Comienzo 00:40 ¿Cómo se llega a una medalla olímpica en relativamente poco tiempo?02:44 ¿Cuándo dijeron "esto va en serio, esto es lo que quiero hacer"?04:19 ¿Por qué fue necesario mudarse a Europa?05:28 ¿Cómo lo recibió la familia cuando tomaron esa decisión?08:03 ¿Qué los sostiene en los momentos difíciles?Abrazá un propósito. ¡Desafía al mundo e inspirá a otros!Recordá que si querés enviarnos tus preguntas, consultas o sugerencias podés hacerlo a [email protected]én podés seguirnos en las otras redes:Web: emprendeconproposito.com.ar IG: @sebasosaemprende @somosecp YT: Emprende con propósito TikTok: @somosecp (https://www.tiktok.com/@somosecp)Te dejo un resumen del podcast: ¿Cómo se llega a una medalla olímpica en relativamente poco tiempo?Nuestra historia arrancó en 2017 y tuvimos dos campañas olímpicas: Tokio y París. El camino fue largo y vivimos de todo: gestionar la campaña con poco presupuesto, procesar los campeonatos que no salían bien, sacar lo positivo de cada resultado y encarar el siguiente con ese análisis hecho. Al final es tropezar y volver a levantarse.¿Cuándo decidieron que esto iba en serio?No hay una sola decisión, sino una serie de decisiones que te van llevando. La más difícil para mí fue cuando Santiago Lange me llamó para los Juegos de Río y entendí que tenía que dejar de estudiar. Eso fue hace 12 años y nunca lo retomé. El deporte de alto rendimiento te exige poner todas las fichas ahí, sin ninguna garantía de que vaya a salir bien. Para mí también hubo un momento duro en que tenía que elegir entre estudiar y navegar, y elegí navegar. No me arrepiento para nada.¿Por qué fue necesario mudarse a Europa?En vela cada barco es distinto y prepararlo lleva tiempo. Cuando entrenábamos en Argentina, llegábamos a Europa y los primeros eventos los hacíamos recién llegados, con un barco que no habíamos usado en meses, mientras nuestros rivales europeos ya tenían todo rodado. Mudarnos nos permitió entrenar y competir con el mismo barco, conocerlo a fondo y llegar a cada regata en condiciones reales.¿Cómo reaccionaron sus familias?Tuve mucho apoyo, pero cuando llegó la decisión de dejar de estudiar fue la primera vez que mis viejos dijeron pará, sentémonos. Cuando vieron que iba en serio y que no era un capricho, me apoyaron. En mi casa había un mandato de estudiar, pero con el tiempo entendieron que navegar me hacía feliz y que ese era mi camino. La clave es cuando tu familia detecta que es una pasión real y que estás haciendo todo lo posible para que salga bien.¿Qué los sostiene en los momentos difíciles?El objetivo olímpico puede volverse abrumador, especialmente cuando pasás de juveniles a mayores y te das cuenta lo lejos que estás de donde creías estar. Lo que ayuda es desmenuzar ese gran objetivo en metas pequeñas y concretas, e ir dándoles paso a paso con la confianza de que en algún momento va a llegar. Y llega un día que mirás para atrás y decís: llegamos, increíble, parecía imposible pero fuimos llegando de a poco.#Pymes #emprendedores #lideresemprendedores #emprendersindinero #trabajoenequipo #deportes #deportesconproposito #medallaolimpica #argentina



