
Las empresas se dotan de valores porque no son solo negocios. Podrían prescindir de ellos —el binomio cliente-solvencia bastaría—, pero muchas eligen ir más allá y construir un modo de hacer que las cohesione y las distinga. Tener valores significa tener límites, y Marcet sostiene algo contraintuitivo: con límites a veces se compite mejor que sin ellos.El problema surge cuando alguien con visibilidad actúa en contra de esos valores. Entonces el directivo deja de tirar de los demás hacia arriba y los aplasta. En vez de crecer haciendo crecer, engorda su ego. Marcet lo dice sin rodeos: el éxito es un plato goloso de digestión compleja, y hay quien se endiosa incluso con victorias menores.Frente a eso, no propone buenismo. Propone contrapesos. Líderes que contengan el efecto meteorito, manejando límites, cultivando ejemplos e iluminando generosidades. Gente de zurcir más que de rompe y rasga. Porque los líderes no hablan con palabras: hablan con comportamientos constantes, sin tregua.Queda una pregunta abierta y no es cómoda: ¿cuántos meteoritos tolera una organización antes de que la cultura se convierta en un documento que nadie se cree?¿Te gustaría inscribirte en un curso con Xavier Marcet?→ Mírate https://www.inusual.com/lof y https://www.inusual.com/mhd
Jul 10
7 min

Hay un tipo de tabla que a todos nos tranquiliza: la que pone lo viejo a un lado y lo nuevo al otro, y nos dice, sin esfuerzo, dónde colocarnos. Xavier Marcet no se fía de ella; la realidad, recuerda, siempre es más compleja. Así que propone otro reparto, más incómodo y más honesto: en una columna, lo que le inspira; en la otra, lo que le desespera. De ahí salen contraposiciones que funcionan como chispazos —resultados frente a excusas, decisiones sin reuniones frente a reuniones sin decisiones, un humanismo que cuida y exige frente a un buenismo que lo tolera todo. No es una lista de recetas, sino un modo de afinar el criterio. Porque el management, cuando va en serio, no se demuestra con transparencias ni con propósito sin resultados, sino haciendo que las cosas pasen con sentido. Y hay una línea que Xavier señala como central y conviene no leer deprisa: se puede crecer haciendo crecer a los demás o crecer perdiendo el alma.¿Te gustaría aprender con Xavier Marcet?→ Mírate https://www.inusual.com/lof y https://www.inusual.com/mhd
Jul 4
7 min

Marcet toma un tema aparentemente técnico —cómo diseñar la fórmula de un bonus— y lo convierte en un diagnóstico cultural. Su tesis: el incentivo no es un instrumento de retribución, sino un acto de reconocimiento, y cuando se reparte por igual para evitar conversaciones difíciles, deja de significar nada. El problema de fondo no está en la fórmula, sino en los directivos que prefieren la comodidad del «café para todos» a la incomodidad de valorar de verdad. Ahí el incentivo se pervierte: nace para diferenciar y acaba igualando; nace para motivar a quien aporta y termina desmotivándolo.Importa porque toca el nervio de la meritocracia real: una empresa que no sabe premiar distinto tampoco sabrá promocionar distinto.¿Te gustaría inscribirte en un curso con Xavier Marcet?→ Mírate https://www.inusual.com/lof y https://www.inusual.com/mhd
Jun 27
9 min

Pronto vamos a trabajar con actores que no son humanos. Marcet los llama agentes, y anticipa una empresa donde lo no humano formará parte del paisaje productivo. Pero el episodio no trata realmente de ellos. Trata de nosotros: de qué seguiremos aportando cuando la máquina ya haga buena parte de lo que hoy nos ocupa.Su respuesta tiene la sobriedad de lo que se ha pensado mucho. Habrá una secuencia que lo ordenará todo —observar, pensar, decidir, impactar— y en ella los datos serán de las máquinas, pero los ojos serán nuestros. La distinción que propone es incómoda por lo nítida: están los que sacan a la organización del laberinto y los que se dedican a describirlo con elegancia. Los primeros son actores. Los segundos, espectadores que confunden el ruido con el rendimiento, la colección de tendencias con el criterio, el proceso con el resultado.Lo que queda, al final, es una pregunta que cada directivo haría bien en sostener un rato antes de responderla.¿Te gustaría inscribirte en un curso con Xavier Marcet?→ Mírate https://www.inusual.com/lof y https://www.inusual.com/mhd.
Jun 20
9 min

Admiramos a los innovadores como héroes, pero rara vez nos aplicamos el cuento. Xavier Marcet observa algo que cuesta decir en voz alta: muchas empresas tienen departamentos de innovación llenos de gente y de procesos sofisticados donde lo que debería haber es brillo en los ojos. Demasiada estructura, demasiada reunión, demasiado "ya lo veremos dentro de tres meses". El resultado son museos de prototipos que nunca llegan al mercado.Este episodio desarma con serenidad la idea de que la innovación se resuelve con recursos. Habla de gobernanza just in time, de equipos pequeños en los que nadie se esconde, de ingenieros que tienen que hablar con clientes en vez de imaginárselos. Y plantea una pregunta que incomoda precisamente a quien más invierte: ¿estás innovando o has montado un aparato muy elegante para no decidir?Por cierto, ¿te gustaría inscribirte en un curso con Xavier Marcet?→ Mírate https://www.inusual.com/lof y https://www.inusual.com/mhd.
Jun 13
6 min

El cambio no es un PowerPointHablamos mucho de cambio. Lo diagnosticamos, lo presentamos, lo comunicamos, lo convertimos en planes, reuniones, seminarios y hojas de ruta. Pero el cambio real no empieza en una slide ni en un Excel. Empieza cuando alguien modifica su agenda, su criterio, sus prioridades y su manera concreta de trabajar.En este episodio, Xavier Marcet reflexiona sobre uno de los grandes retos de las organizaciones en tiempos de inteligencia artificial: cambiar sin disminuir a las personas. Porque la IA, los agentes y los algoritmos traerán productividad, velocidad y nuevas capacidades. Pero también exigirán algo profundamente humano: más criterio, más aprendizaje, más versatilidad y más capacidad de transformar experiencia en decisiones.El problema es que cambiar cuesta. Incluso cuando la necesidad es evidente. Incluso cuando la empresa sabe que sus costes, su oferta o su forma de servir al cliente ya no encajan con el futuro. Las inercias son más fuertes de lo que solemos admitir. Y cuando cada directivo defiende su parte antes que el todo, la transformación se convierte en una negociación interminable.Este episodio nos recuerda algo incómodo y necesario: el cambio solo existe cuando se interioriza. Cuando pasa de la teoría a la práctica. Cuando deja de ser una intención colectiva y se convierte en una responsabilidad personal.Porque el cambio no son “los demás”.El cambio pasa por ti.Pasa por mí.Y si no nos cambia, quizá todavía no ha empezado.Por cierto, ¿te gustaría inscribirte en un curso con Xavier Marcet?→ Mírate https://www.inusual.com/lof y https://www.inusual.com/mhd.
Jun 6
7 min

Xavier Marcet abre este episodio con un gesto modesto, casi de cuaderno: anota lo que piensa al salir de las reuniones con clientes. Y de esa modestia surgen veintidós formas de interrogar nuestra manera de hacer empresa. ¿Estamos dirigiendo o solo convocando reuniones para decidir si hay que ir en serio? ¿Buscamos referentes que sean buenos profesionales o también buena gente? ¿Cuidamos más nuestros estándares que nuestras innovaciones y dejamos que el pasado venza al futuro sin darnos cuenta?No es un episodio que cierre las respuestas. Es un episodio que las desordena un poco, a propósito, para que uno se reconozca en alguna de esas frases y note la incomodidad. Porque si en las empresas no hubiera contradicción ni incertidumbre, no harían falta directivos: bastarían los robots. La pregunta que queda flotando es si seguimos dirigiendo desde esa humildad de la visita casi a portería, o si ya hemos empezado a mirar a los clientes por encima del hombro.Por cierto, ¿te gustaría inscribirte en un curso con Xavier Marcet?→ Mírate https://www.inusual.com/lof y https://www.inusual.com/mhd.
May 30
6 min

¿Por qué hay libros sobre liderazgo que se escriben leyendo otros libros y otros que, en cambio, se escriben viviéndolos? ¿Y se nota la diferencia o nos hemos acostumbrado a que no se note? Xavier Marcet abre este episodio reivindicando el segundo linaje al comentar el nuevo trabajo de Pere Rosales, 101 errores de liderazgo, una obra que destila experiencia más que bibliografía y que renuncia, con cierto alivio, a los fuegos artificiales conceptuales que tanto abundan en la materia.¿Qué tiene de tan incómodo pensarse desde los errores en vez del ideal directivo? Quizá el ideal consuela y el error obliga. El episodio recorre algunos de esos errores —decir sí cuando se quiere decir no, confundir velocidad con dirección, competir con el propio equipo, retener información, evitar el conflicto, ignorar las señales débiles, creer que uno ya no tiene nada que aprender— y cada uno funciona menos como un diagnóstico ajeno y más como una pregunta personal. ¿Cuántos de estos errores hemos cometido esta semana sin enterarnos?Y de fondo, una distinción que Xavier puntea con su nitidez habitual: ¿estamos seguros de que mandar e influir son lo mismo? ¿No habremos pretendido resolver con influencia lo que tocaba decidir, o intentado mandar donde solo cabía persuadir? ¿Cómo se sostiene un liderazgo sin esa lucidez? Hay otra pregunta que el episodio deja flotando, casi en sordina: si el carisma abre puertas, pero solo la coherencia las mantiene abiertas, ¿qué estamos cultivando realmente en nuestro día a día como directivos: lo brillante en público o lo consistente en privado?Un episodio que invita menos a admirar al líder y más a revisarse como directivo. Y que deja, al cerrarse, una pregunta difícil de esquivar: ¿qué error nuestro, hoy, todavía no hemos sido capaces de ver?Puedes ver el libro de Pere Rosales desde aquí: https://club.inusual.com/101Por cierto, ¿te gustaría inscribirte en un curso con Xavier Marcet?→ Mírate https://www.inusual.com/lof y https://www.inusual.com/mhd.
May 23
14 min

Hay una comodidad evidente en plantear las decisiones como disyuntivas: o presente o futuro, o calidad o eficiencia, o volumen o personalización, o agilidad o paciencia, o tecnología o personas. Xavier Marcet desconfía de ese reflejo. En este episodio invita a revisar la lista de trade-offs que damos por inevitables y a sospechar de casi todos. Liderar, sostiene, no es elegir bando: es construir síntesis. Lo que distingue al directivo maduro no es la rapidez con la que zanja, sino la capacidad de absorber la complejidad sin renunciar a decidir. Un episodio breve que incomoda con elegancia y obliga a revisar cuántas decisiones recientes hemos tomado demasiado pronto.Por cierto, ¿te gustaría inscribirte en un curso con Xavier Marcet?→ Mírate https://www.inusual.com/lof y https://www.inusual.com/mhd.
May 16
11 min

Cuando todo el mundo habla de inteligencia artificial, hablar de las personas puede sonar a contracorriente. Xavier Marcet lo hace sin nostalgia ni ingenuidad: precisamente porque viene una nueva era del management, la gestión de personas tendrá un protagonismo que no había tenido antes. No por compensar a las máquinas, sino porque la diferencia competitiva real seguirá residiendo en lo humano.El episodio recorre cuatro retos que dibujan, en conjunto, una idea de empresa muy concreta: comunidades profesionales sostenibles, sistemas de liderazgo que hagan crecer a las personas a la vez que crece la corporación, síntesis equilibradas entre tecnología y personas, y bases sólidas de vinculación. Todo ello sostenido por una distinción que conviene no perder de vista: una cosa es un negocio —una secuencia de operaciones para obtener beneficio— y otra muy distinta es una empresa, que es una comunidad de personas entre un propósito y un legado, obligada a ganar dinero para ser sostenible.Hay también una mirada europea que Marcet reivindica con sobriedad: ni demografía ni escala, pero sí una cierta capacidad histórica de influir por encima del peso, especialmente cuando se trata de aceptar límites a la competitividad sin renunciar a ella. Y una advertencia que recorre el episodio entero: el management humanista exige más que el otro. Más criterio, más respeto, más responsabilidad. Más exigencia, no menos. Confundirlo con buenismo es la forma más rápida de hacerlo insostenible.Por cierto, ¿te gustaría inscribirte en un curso con Xavier Marcet?→ Mírate https://www.inusual.com/lof y https://www.inusual.com/mhd.
May 9
13 min
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