Show notes
Desde que cambiamos la cueva por casita, el mundo de las obras y las reformas ha derivado en auténtica pesadilla para todas las generaciones de humanos. Desear un hogar confortable es un deseo de lo más humano, pero lidiar con gremios, goteras, derrumbes y demás infortunios remodelísticos es un lío macabeo difícil de gestionar.

