Show notes
Que trabajamos todos mucho es una cuestión innegable, porque preguntes a quien preguntes, todos andamos derrengados. Menos mal, sin embargo, que el currelo tiene sus sumideros para coger aire, las vacaciones. Siempre cortitas, no siempre gustosas, y a veces memorables, las vacaciones son un auténtico mundo que se mueve entre perspectivas previas, largas esperas y alguna que otra decepción veraniega.

