Show notes
En este episodio, Johanna habla con transparencia sobre cómo se sentía al acercarse a los 40. Pensaba que estaba “poniéndose vieja”, hasta que Dios le recordó una verdad poderosa: muchos no llegan a esta edad, y cada año de vida es un regalo. Hoy, en vez de temerle al tiempo, le da gracias a Dios por permitirle llegar hasta aquí. También conversamos sobre la importancia del descanso, especialmente cuando Luis comenzó a sentirse mal por el estrés y la falta de pausas. Entre risas y reflexiones...

