¡CállateyhazYoga episodio 9. Dale al Play!
Si no quieres escucharlo ahora aquí te dejo una transcripción del Podcast.
Bienvenidos a CállateyhazYoga el Podcast en el que hablamos de Yoga: de la práctica, la teoría, las escuelas, los maestros, las posturas, los libros y toda lo relacionado con esta maravillosa práctica. Queremos hablar de Yoga de manera normal, con los pies en la tierra y con sentido del humor, hablar de yoga en definitiva como si lo hiciéramos de cualquier otro tema. Yo soy Jorge Caballero, un practicante de Yoga más, que también imparte clases desde hace tiempo.
Hoy vamos a hablar de lo Muscular, lo articular y lo orgánico. Tres de los aspectos o fases de las posturas de Yoga que nos va a hacer más sencillo entender y avanzar en nuestra práctica.
Pero antes deciros que si estáis oyendo esto desde una app de podcast podéis pasaros por la web Callateyhazyoga.com ya que ahi hay más material, hay post hablando de teoría, tenéis series de Práctica completas con fotos y también tenéis mi contacto y podéis escribirme y contarme lo que queráis.
Pero esta semana quiero hacer mención especial al regalo que os voy a mandar en unos días al email.
Bueno, vamos con el episodio de hoy.
Lo muscular, lo Articular y lo Orgánico
Hace unas semanas publique una pequeña entrada en el blog que se titulaba Hulk, Jabba y las 3 fases de las posturas de Yoga, en el hablé de manera muy resumida de un aspecto importantísimo de la práctica de Yoga como son Las 3 Fases de las posturas, o sea lo que tiene que ver con lo muscular, lo articular y lo Orgánico.
Esta manera de ver la Práctica, o las posturas, puede que cambien la manera en cómo las haces, llevando el foco a otro lugar y dotando de otra dimensión la ejecución de las posturas. Como mucha gente me ha pedido que ampliase el tema aquí en el Podcast viendo que es un tema importante, eso voy a hacer hoy.
El Post al que hacía mención hace un momento comenzaba haciendo una analogía con tres personajes de ficción: Hulk, el Hombre de Hojalata, y Jabba the Hutt. No importa si los conoces o no, así que no te preocupes. En el Post, yo me preguntaba por estos seres, porque rondan nuestra práctica de Yoga más de lo que pensamos.
Podríamos decir que:
Hulk es la musculatura, la fuerza bruta
EL hombre de hojalata la movilidad articular
Jabba por su parte es esa parte orgánica
Y la pregunta es: ¿Podría Hulk hacer Yoga con esa super musculatura? ¿Podría el hombre de hojalata practicar con normalidad con esas bisagras que tiene por articulaciones? ¿Y Jabba The Hutt, que es todo grasa y babas?
Pues bien, con esto en mente y análogamente con las Asanas podemos decir que debemos ver las posturas en su globalidad.
Además de los aspectos sutiles de la práctica en los que entraría en juego mente, intelecto, cuerpo físico y sutil (y algunas otras cosas), además de esos aspectos, solo en el cuerpo físico y en cómo nos movemos dentro de la propia Asana hay varias cosas que debemos tener en cuenta.
Estos requerimientos tienen que ejecutarse al menos desde la comprensión de las tres fases de la postura, o las tres fases de la manera en que empleamos el cuerpo para ejecutar la técnica en las Asanas.
No os creáis que la mala ejecución de una postura va a llevar los mismos beneficios que la buena ejecución. Es como si le escribes una carta a alguien y pones mal la dirección: tu intención puede ser buena pero no llegará a ninguna parte esa carta.
Equilibrando nuestras Asanas
Vamos a poner un ejemplo de como funciona esto.
Imaginémonos Tadasana, la postura en la que desde fuera parece que solo estamos de pie ahí serios, pero que tiene un sinfín de detalles al hacerla. Si no sabes cual es, te dejo una foto en la Web para que la veas. Pero para que alguien se pueda hacer un esquema rápido de la postura, Tadasana es la primera postura de pie. En ella estamos con los pies y las piernas juntas, la columna erguida y los brazos se extienden a lo largo de los costados con la mirada de frente.
¿Ya lo tienes? Sigamos entonces.
En Tadasana, además del movimiento propio de la postura a lo largo del tiempo de permanencia en la misma, está la fase Muscular, la Articular y la Orgánica.
En la primera fase, la muscular, la fase de Hulk, la postura nos pide que haya una acción que es realizada por la musculatura. Entre otras cosas los muslos se contraen, los dedos de los pies se estiran, los omóplatos bajan y el cuello se estira en sus dos lados. Los brazos son lanzados hacia el suelo y la postura tiene una tendencia ascendente por esa acción muscular conjunta.
Digamos que la musculatura actúa de alguna manera, construyendo la postura y ejecutando sus acciones. No obstante ese trabajo muscular ha de ser controlado.
Sin ese control, la parte articular, la del hombre de hojalata, quedará bloqueada. Puede arruinar el movimiento articular y crear una tensión innecesaria cerrando espacios y restando rango de movimiento.
La articulación tiene que poder moverse. Si hubiese una tensión excesiva por ejemplo en la contracción del muslo que hace subir a la rótula para que la rodilla esté protegida (entre otras cosas) las rótulas sufrirán y se pondría en compromiso todo el conjunto de la rodilla, las rótulas se colapsarían hacia arriba y hacia adentro generando una tensión innecesaria dentro de su cavidad afectando a cápsula y ligamentos pero ojo, que si no contraemos el cuádriceps nos la jugamos también. Con lo que el cuádriceps debe contraerse de forma equilibrada y cuando la rótula sube no debemos seguir tirando más y más inflando el muslo.
Pero fijaos también en que un exceso de entrega en la fase muscular bloquearía los hombros que no podrían rotar hacia atrás. Los omóplatos no bajarán y los brazos no podrán girar hacia fuera en su parte superior. O imagínate que de ahí te vas a mover saltando o haciendo un movimiento dinámico a otra postura. Sin observar y estar atentos a la fase articular, nos moveríamos como el hombre de hojalata y no podríamos mover los miembros libremente con soltura y fluidez ajustando cada parte del cuerpo a la técnica de la postura tal como nos piden las alineaciones y las formas geométricas.
Osea que en cada postura debemos pensar: ¿Cómo está trabajando la musculatura? ¿me estoy poniendo tan tenso que las articulaciones se están cerrando o bloqueando? Así, observando esto, podemos entrar en un equilibrio adecuado entre parte muscular y articular llegando a un punto medio de entendimiento entre las dos, que nos harán tener una postura firme y estable pero sin bloqueos o tensiones innecesarias.
Pero también hay otra fase, la parte orgánica, la de Jabba.
En ella se nos pide que vientre, garganta, rostro, cerebro y ojos estén en calma. No pueden trabajar al mismo nivel que la musculatura, pues estas zonas deben estar pasivas para que puedan realizar sus funciones.
Estas zonas deberían estar como si estuviéramos en Savasana, si no sabéis cual es, podríamos decir para resumir que estamos tumbados en el suelo con los ojos cerrados, sin acciones y se suele hacer para finalizar las clases.
Así que la musculatura debe trabajar a su máximo nivel pero respetando que las zonas orgánicas trabajen al suyo.
Es más, tenemos que tener un punto fijo creado con la fase muscular, para que otra zona pueda descansar. Con lo que la fase orgánica va a depender de ese punto fijo que le da la musculatura. Es muy fino y sutil esto, pero se hace fácilmente observando estas tres fases en las posturas cuando practicamos.
Esto se aprecia muy bien en algunas Asanas restaurativas donde, sin punto fijo, sin fase muscular sujetando ciertas partes del cuerpo, las zonas que no deben trabajar, no podrían estar en calma. Hay muchas personas que se abandonan del todo en ese tipo de posturas restaurativas y se pierden los efectos que tienen. Hablo de algunas Asanas ¿eh? que hay otras muchas que sí que hay que estar absolutamente pasivo.
Bueno, y entonces, ¿Qué pasa sin la potencia muscular tensa la parte orgánica? ¿Qué pasa si estamos solo a la parte articular y restamos importancia a la orgánica? ¿o qué pasa si nos pasamos de potencia muscular y orgánica? Pues que es una postura bloqueada, taponada. Pasamos de un Asana a una postura. Hablo de Asana diferente a “postura” siendo Asana la postura bien ejecutada.
De la envoltura anatómica a la envoltura mental
Así pues debemos “controlar sutilmente” y con análisis profundo como estamos trabajando a estos tres niveles al menos.
No tenemos que obsesionarnos, pero sí que debemos pegar un ojo a cómo estamos ejecutando la postura en estos sentidos.
¿Como esta la fase orgánica, muscular y orgánica? ¿estoy apretando mucho la musculatura tensando la garganta y colapsando las articulaciones? ¿o estoy trabajando a un nivel equilibrado de potencia muscular que permite a la articulación estar ligera y lista para las demandas de la postura y a la garganta y cerebro estar en calma?
Eso es lo que tenemos que pensar: cómo estamos actuando con la envoltura anatómica, y a qué nivel de análisis para asegurarnos que podemos ir desde lo que se ve hasta lo que no se ve.
Esto tiene que ver con el concepto de Meditación en acción que hablábamos en el Podcast de hace unas semanas. Y también tiene que ver con las tres Gunas que veíamos hace unas semanas en otra entrada escrita. Fijaos que diferencia va a haber entre hacer las posturas sin más, o juntar todos estos conceptos. No se trata de practicar desde el pensamiento en todo esto, sino de integrarlo como un conjunto de cosas que van todas de la mano. No es una cosa de pensamiento sino de acción sutil.
Como os decía al principio, va a dimensionar de una manera muy distinta nuestra práctica de Yoga ya sea está en casa, en la escuela o el gimnasio. Y cuanto más practiquemos de esta manera, más iremos desarrollando una hondura en nuestras Asanas que cuando alguien nos hablen de Yoga físico o mental o lo que sea, nos va a dar una depresión al oír esos conceptos porque sabemos que no ha entendido nada de lo que van las Asanas.
Potencia y análisis.
Ese es el camino que va de la envoltura física a la mental y espiritual. Esto es de lo que debemos cubrir nuestra práctica.
Dime ¿puedes ver por separado como actuar con estas tres fases? ¿se te resiste algo si lo analizas así? ¿lo has probado y ha cambiado algo en tu práctica?
Llegamos así al final de este episodio en el que hemos visto con un poco más de profundidad las tres fases de las posturas de Yoga!
Espero que me sigas acompañando en este pequeño y humilde viaje de Yoga y que podamos seguir aprendiendo juntos todos porque al final ese es el objetivo del Yoga y de la vida.
Ya sabéis que si tenéis cualquier consulta o sugerencia será bienvenida y podéis pasaros por la web y dejar un comentario sobre lo que opinas de lo que hemos visto hoy, que mola ver lo que otros Yogis y Yoginis opinan.
Nos escuchamos la semana que viene.
Es todo por hoy
Hari Om Tat Sat!
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