¡Callateyhazyoga episodio 6!
Si no quieres escucharlo ahora aquí te dejo una transcripción del Podcast.
Bienvenidos a CállateyhazYoga el Podcast en el que hablamos de Yoga: de la práctica, la teoría, las escuelas, los maestros, las posturas, los libros y toda lo relacionado con esta maravillosa práctica. Queremos hablar de Yoga de manera normal, con los pies en la tierra y con sentido del humor, hablar de yoga en definitiva como si lo hiciéramos de cualquier otro tema. Yo soy Jorge Caballero, un practicante de Yoga más, que también imparte clases desde hace tiempo.
Hoy vamos a hablar de un maestro, tal como os comentaba en el podcast de presentación , quiero hablar de algunos maestros de Yoga de vez en cuando y creo que en este sexto episodio es el momento, así que os voy a hablar de uno de los maestros más relevantes del Yoga, el conocido como padre del Yoga moderno, Tirumalai Krishnamacharya.
Pero antes deciros que si estáis oyendo esto desde ITunes ivoox o una app de podcast podéis pasaros por la página web Callateyhazyoga.com ya que ahi hay más material, hay post hablando de teoría, alguna entrada también con algo de práctica y también tenéis mi contacto y podéis escribirme y contarme lo que queráis. También deciros que pronto tendremos ya disponible el “curso de Yoga para gente normal” y si me dejáis el correo en la página os mandaré un bonito email cuando esté todo listo. El Curso de Yoga va a estar enfocado a abordar la práctica empezando por el principio, por lo más básico, iremos teniendo clases semanales, posturas vistas al detalle y tendremos propósitos mensuales orientados a mejorar una parte concreta de la práctica, ya os iré contando más en profundidad pero va a estar muy chulo, ya lo veréis.
Maestro de Maestros
Como decíamos hoy vamos a hablar de Tirumalai Krishnamacharya, el padre del Yoga moderno.
Yo sigo de muy de cerca a muchos maestros de Yoga, conocidos y no conocidos, es más, hay muchos de los que sigo que son o han sido compañeros míos y gente que apenas conozco, maestros que he conocido por libros y que luego he buscado en internet y me he comunicado con ellos, gente que es más bien desconocida pero que están haciendo un trabajo buenísimo y que me encanta estudiar e investigar de lo que hacen. No obstante hay tres maestros de yoga a los que tengo una especial devoción y que son: El maestro Iyengar, Tirumalai Krishnamacharya, y el gran Swami Sivananda.
Me gustaría empezar por el maestro que seguramente más ha influido al Yoga, sobre todo en los dos últimos siglos y por el que además, como digo, siento una enorme devoción. Este maestro es Tirumalai Krishnamacharya.
Quizá ni te suene de nada, pero hablar de Krishnamacharya es hablar de un titán, un superhombre y un santo, así que si no lo conoces, aquí te lo traigo en este Podcast, para que puedas descubrir a este fantástico maestro de Yoga del que vas a quedar muy sorprendido.
Yo la primera vez que oí hablar de él, como quizá os está pasando a alguno de vosotros ahora mismo, no tenía ni idea de quién era y pensé que quien estaba hablando de sus grandes hazañas exageraba, pero rápidamente me quedé alucinado.
Krishnamacharya fue el maestro de algunos de los Yogis más conocidos e influyentes de la actualidad como son B.K.S Iyengar (de la escuela Iyengar) Pattabhi Jois (el fundador del Ashtanga Vinyasa), Indra Devi, muy conocida por hacer un trabajo quizá más suave del tipo más cercano al Sivananda actual. El gran maestro A.G Mohan autor del clásico libro “Practica Yoga para el cuerpo y la mente” o de su propio hijo, fundador del Viniyoga TKV Desikachar. Además de un sin fin de maestros increíbles y que aunque menos conocidos, he tenido la oportunidad de ver el trabajo de algunos de ellos y se ve claramente la marca impresa de Krishnamacharya.
Es curioso cómo a través de los años, pudo enseñar a tanta gente que más tarde han tenido tanto reconocimiento a nivel mundial, haciendo trabajos muy diferentes unos de otros. Y es que era una capacidad notable en Krishnamacharya el ver al que tenía delante y sacar todo lo mejor de él o ella y llevarlo a su máxima expresión. Cuentan sus discípulos versiones tan distintas del maestro que a veces parece que se habla de personas diferentes y es que a mi parecer, el veía claramente cuál era el potencial de esa persona y sabia como tenia que ser para sacarlo a la luz. Así, el maestro Iyengar habla de él como una persona con un duro carácter que le exigía cada vez más y más con una dureza altísima, y otros hablan de la dulzura de su enseñanza.
Una vida de 101 años
Hacer un repaso de su vida de 101 años es una tarea larga y compleja, ya que sus múltiples facetas como profesor de Yoga, padre de familia, erudito en sánscrito, escritor y sanador experto en ayurveda llenarían varios podcast y docenas de artículos, así que voy a intentar hacer un repaso lo más fiel posible de su larga y completísima vida. ah, Ayurveda es la medicina tradicional de la india por si alguien no lo sabe, a ver si un día traigo a un experto en ayurveda y que nos cuente un poco de qué va, decidme si os interesa porque ya he hablado con uno que está encantado de venir aquí al podcast a contarnos todos los secretos del Ayurveda.
No quiero hacer una biografía detallada de su vida, pero sí que quiero dar algún dato para situarnos en la época y entender bien el desarrollo de su vida y su obra de Yoga.
Así que bueno, para situarnos decir que Tirumalai Krishnamacharya nació en la india el 16 de Noviembre de 1888 en un pueblo llamado Muchukunte, de la ciudad de Mysore en el estado de Karnatak y que empezó a estudiar Yoga y Sánscrito con su padre a la edad de 5 años. Su familia, viene del linaje espiritual de el Yogi Nathamuni que es el autor de dos textos clásicos del Yoga como son el Yoga Rahasya y el Nyaya Tattva, que, por lo que se conoce, había memorizado Krishnamacharya.
Ya a los doce años cursaba estudios en los textos védicos y a los 18 entró en la universidad de Banaras donde estudió Sánscrito, lógica y gramática. A estos les seguirán estudios sobre la filosofía vedanta y samkya, el sistema más antiguo de filosofía hindú. Pero no fue hasta 1916 cuando conoció al que sería su maestro Ramamohan Brahmachari en el monte Kailash en los himalayas en un peregrinaje que hizo. , Este Yogui vivía con su familia cerca del lago Manasarovar en el tibet. Pasó con él 8 años y se cuenta que ya este maestro usaba varas y cuerdas para ayudar a sus alumnos y gente enferma mediante posturas de Yoga. Osea que este ya usaba material como ayuda en las posturas a comienzos de 1900. Se sabe que fue este maestro el que instó a Krishnamacharya a que propagara el mensaje del yoga y la salud mediante su práctica.
Así que este, en vez de seguir lo estudios en la universidad y tras rechazar ofertas para dar cátedras en sánscrito, lógica y vedanta, comenzó a estudiar ayurveda y Nyaya una escuela védica de lógica.
Krishnamacharya: Una Maquina de Conocimiento
Como veis el tío era una máquina de estudiar y un devorador de conocimiento, no es de extrañar que su mensaje haya llegado tan lejos. Se dice que sin él, ahora mismo no conoceríamos el Yoga en Occidente ni seguramente en la india. En esa época, la configuración socio política de entonces veía el yoga como algo primitivo e incluso pagano para los ingleses. y Fue Krishnamacharya quien decidió ponerse manos a la obra y recorrer la india difundiendo el mensaje y la práctica de Asanas. También hacía algo parecido Sivananda en el Norte de la india.
Así que nada, en 1924 con 36 años se trasladó a Mysore de nuevo y aquí es donde empieza la leyenda porque el MahaRajá, el gobernante de Mysore es un gran propulsor de nuevo de la cultura india antigua, y le da la oportunidad de abrir una escuela de yoga y allí, en el propio palacio de Mysore y da clases más o menos , 1930 a 1955. Es allí donde escribe su primer libro llamado Yoga Makaranda (los secretos del Yoga). A esta escuela de Yoga la llamó Yogashala.
Hasta entonces había sido una época muy dura para Krishnamacharya que incluso tuvo que trabajar en un a plantación de café como capataz ya que al querer promover el Yoga tal como había prometido a su maestro, había rechazado muchas ofertas de trabajos más comprometidos que no le dejaban tiempo para ir haciendo demostraciones de Asanas por todas partes.
Fue en esa época dorada en Mysore cuando un grupo de médicos franceses le pidió que hiciera una demostración del Yoga y ver si podía detener los latidos de su corazón, algo que parece ser que Krishnamacharya hacía en esas demostraciones para llamar la atención de la gente de la calle.
Entonces a Krishnamacharya en esa época le empiezan a llegar alumnos y casos terapéuticos de todas partes y hasta políticos y gente de la realeza que habían oído hablar de él se ponen en sus manos para mejorar la salud a través del Yoga y el Ayurveda. En esos años es también cuando en un viaje que hace con su alumno Pattabhi Jois a Calcuta, en una antigua biblioteca, se cuenta que encontró el texto conocido como Yoga Korunta en el que se describe cientos de posturas conectadas mediante movimientos dinámicos o Vinyasas y es a partir de este texto donde se desarrolla también esta manera de practicar y enseñar del maestro y que tanto influyó en el estilo de Pattabhi Jois. Se dice que este empezó a estudiar Yoga con Krishnamacharya a los doce años tras verle en una de sus demostraciones en la calle, así que fijaos la importancia de esos tours que hacía Krishnamacharya.
Esta es la época también de Indra Devi, que era amiga de la familia real de Mysore. Indra Devi había oído hablar mucho de Krishnamacharya y pidió a la familia real que hablaran en su nombre para que la admitiera como alumna ya que entonces ni extranjeros ni mujeres ni mucho menos una mujer extranjera. Se cuenta que el MahaRajá tuvo que insistir bastante a Krishnamacharya y que este aceptó enseñarle poniéndole un estricto programa de práctica y dieta. Al parecer Indra Devi lo superó con creces, tanto es así que en un año le pidió que empezara a enseñar Yoga ella misma. La práctica de Indra Devi es más suave que la manera de enseñar de Jois o del propio Iyengar pero si veis sus series de practica, ya de lejos se ve la mano de Krishnamacharya en todas sus secuencias. Lo demás es historia. Otro día hablaremos de ella y de su gran labor como difusora del Yoga.
Iyengar también comenzó su práctica con Krishnamacharya en esa época pero como pronto le dedicaremos un episodio entero a Iyengar y veremos su relación con el maestro, lo dejo pendiente para no alargarnos aquí mucho más con sus alumnos. Solo comentar que este empezó a practicar con él pues la mujer de Krishnamacharya era hermana de Iyengar, vamos que eran cuñados y por eso que empezara a estudiar con el.
Expandiendo la práctica del Yoga
Así que en 1952 va a Madrás a tratar el ataque cardiaco de un político y se establece con su familia después en esta ciudad. En esos años la familia real de Mysore había perdido su fuerza debido al colonialismo británico y Krishnamacharya dejó de tener su respaldo. A pesar de que muchos de sus alumnos triunfan con el Yoga y tienen una buena posición gracias a esta enseñanza, no es así para Krishnamacharya quien ya en Madras tuvo que ingeniárselas para encontrar alumnos y empezó a aceptar a gente de toda condición social y de salud, incluso con incapacidades lo que hizo aún más que depurar su técnica en cuanto a la enseñanza del Yoga y la salud se refiere. Esto es lo que más adelante continúa su hijo Desikachar y lo que enseñan en la actualidad en su escuela en Chennai, el “Krishnamacharya Yoga Mandiram”. Es el estilo llamado Viniyoga en el que cada postura de yoga es adaptada minuciosamente a cada alumno.
Curiosamente su hijo Desikachar nunca estuvo interesado en el Yoga ni el trabajo de su padre hasta que un día, de camino a Delhi a su nuevo trabajo como ingeniero pasó a ver unos día a su familia y fue cuando presenció una escena en la que una mujer con aspecto de europea bajándose de un coche comenzó a gritar “profesor profesor” y se lanzó hacia él y se dieron un abrazo. A este le impresionó tanto la devoción de la alumna y la apertura de su padre a darse un abrazo con una mujer en plena calle, que algo cambio dentro de el, rechazo el trabajo al que iba a incorporarse y le pidió a su padre que le empezara a enseñar. Y este, como no le hacía gracia que ahora su hijo se quisiera dedicar al yoga después de tantos años, le dijo que solo le enseñaría a las 3.30 de la mañana para ver si iba en serio o no, y así estuvieron con sus clases durante mucho tiempo. Como veis como profesor era muy estricto y quería que la gente se tomase en serio la práctica del Yoga.
La visión de Krishnamacharya y de Iyengar
Es curioso ver como tanto Krishnamacharya cómo Iyengar tienen la misma visión, y es que cada uno necesita avanzar en su práctica de manera individual y es por ello que Krishnamacharya termina adaptando como decíamos cada secuencia y posturas a cada alumno, e Iyengar hace lo mismo con un sin fin de material que es usado a modo de ayuda adaptando cada cosa al estado de salud de esa persona. Adaptando también miles de series de práctica a cada una de las enfermedades o dolencias tanto físicas como emocionales. Krishnamacharya quería que la práctica casi casi fuese uno a uno al final e Iyengar quería que aunque practicamos en grupo cada uno pudiera adaptar esa secuencia o postura a ese momento concreto a través de los elementos de ayuda. A esto le dedicaremos un programa pronto, a los elementos de ayuda, porque es muy, muy interesante.
Asana y lo espiritual de la práctica
Se debe a Krishnamacharya gran parte de la importancia que se le dan a las Asanas, dentro de la práctica de los 8 pasos del Yoga. Como vimos en el segundo episodio de este podcast, Asana es uno de los pasos del Yoga, y Krishnamacharya sabía de la importancia de este aspecto del yoga y no solo eso, sino de su trascendencia más allá de lo puramente físico. En entrevistas a su hijo, TKV Desikachar, este siempre menciona que para su padre asana siempre fue tan espiritual como lo eran los demás pasos del Yoga, y hablamos de un erudito en filosofía más allá de lo que podemos concebir, un profundo estudioso de todas las áreas del Yoga y de la tradición hindú como pocos ha habido. Para el Asana y pranayama era un camino espiritual, eran el camino espiritual. Su manera de enseñar asana siempre estaba ligada a los antiguos textos, sobre todo a los yogas Sutras de Patanjali, y no veía la diferencia entre ese estudio del Yoga Sutra y asana y pranayama. Así que incluso a veces recitaba invocaciones durante la práctica de asanas.
Como punto clave para entender a este gran maestro, está el hecho de que a pesar de que era un gran erudito y una persona comprometida fuertemente con la difusión del yoga haciendo tours por toda india, era un padre de familia con 6 hijos. Cuenta Desikachar su hijo que era un padre de familia excelente siempre volcado con sus hijos y su mujer. y que aun así era un Sannyasin, un hombre entregado a la divinidad.
Gran parte de lo que se sabe de Krishnamacharya se sabe a través de las vivencias que tuvieron de él sus alumnos. Desde la tiranía entre comillas que relata Iyengar hasta la suave disciplina de indra devi. Era tan inteligente que no solo adapta su Yoga sino que era un “coach” tan formidable que sabia que tenia que hacer para que sus alumnos progresen. Al menos eso dice su hijo, que estudió con él 25 años y vio cómo enseñaba a muchos de sus alumnos.
Hay cientos de documentos de Krishnamacharya. En internet hay muchísimo material. Yo te animo a que bucees en este maestro y busques cosas, no quiero poner aquí mil enlaces porque ya sabéis que no me gusta ya que luego a veces quedan rotos y llevan a páginas que no existen, pero busca en Google o Youtube y vas a encontrar muchísimas cosas de él. Yo incluso he oído cánticos suyos en una página hace años pero le perdí la pista. Me alucina la devoción de la práctica que tenía. La devoción en la enseñanza y adaptarse él y a la enseñanza como lo hacía. Toda una vida de 100 años dedicada a una única cosa que era promover y difundir el Yoga y que llega hasta nuestros días aún bajo su tutela y sus sesiones de prácticas que siguen vigentes. Dependiendo de la escuela a la que queramos ir, el todavía hoy adapta esas secuencias para nosotros. Que gran hombre, que gran yogi. Yo me postro humildemente a sus pies y le saludo con respeto. Su imagen, impresa en las fotografías en los libros y el os videos, da una fuerza para seguir con la práctica que es inagotable. Deberíamos hablar más de él y darle todavía más a conocer. Este es el Yogi. Este es el maestro que más ha trascendido con su enseñanza y que más ha traspasado fronteras intelectuales, sociales y raciales. El hombre que pensó que el Yoga era para todos y en todas partes.
Para finalizar me quedo con una frase que decía a sus alumnos cuando hacían pranayama y que creo que resume su manera de ver el Yoga y la vida.
Llegamos así al final de este 6 episodio en el que le hemos pegado un repaso a la vida del Gran Yogi Tirumalai Krishnamacharya!
Espero que me sigas acompañando en este pequeño y humilde viaje de Yoga y que podamos seguir aprendiendo juntos todos porque al final ese es el objetivo del Yoga y de la vida.
Ya sabéis que si tenéis cualquier consulta o sugerencia será bienvenida y podéis pasaros por la web y dejar un comentario sobre lo que opinas de lo que hemos visto hoy, que mola ver lo que otros Yogis y Yoginis opinan. Cuéntame si ya conocías a Krishnamacharya, y qué te parece este grandísimo maestro de Yoga.
Nos escuchamos la semana que viene.
Es todo por hoy
Hari Om Tat Sat!
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