¡Callateyhazyoga episodio 5!
Si no quieres escucharlo ahora aquí te dejo una transcripción del Podcast.
Bienvenidos a Callate y Haz yoga el Podcast en el que hablamos de Yoga: de la práctica, la teoría, las escuelas, los maestros, las posturas, los libros y toda lo relacionado con esta maravillosa práctica. Queremos hablar de Yoga de manera normal, con los pies en la tierra y con sentido del humor, hablar de yoga en definitiva como si lo hiciéramos de cualquier otro tema. Yo soy Jorge Caballero, un practicante de Yoga más, que también imparte clases desde hace tiempo.
Hoy vamos a hablar de Yama, el primero de los 8 pasos del Yoga que estuvimos viendo en el episodio 2.
Pero antes deciros que si estáis oyendo esto desde ITunes ivoox o una app de podcast podéis pasaros por la página web Callateyhazyoga.com ya que ahi hay más material, hay post hablando de teoría, alguna entrada también con algo de práctica y también tenéis mi contacto y podéis escribirme y contarme lo que queráis. También deciros que pronto tendremos ya disponible el “curso de Yoga para gente normal” y si me dejáis el correo en la página os mandaré un bonito email cuando esté todo listo. El Curso de Yoga va a estar enfocado a abordar la práctica empezando por el principio, por lo más básico, iremos teniendo clases semanales, posturas vistas al detalle y tendremos propósitos mensuales orientados a mejorar una parte concreta de la práctica, ya os iré contando más en profundidad pero va a estar muy chulo, ya lo veréis.
Vamos a hablar de YAMA
Como decíamos hoy vamos a hablar de Hoy vamos a hablar de Yama que es el primero de los 8 pasos del Yoga.
Estos 8 pasos están representado en el texto que se conoce como Los Yoga Sutras de Patanjali y en el que profundizaremos en otro episodio. Estos 8 pasos son: Yama, Niyama, Asana, Pranayama, Pratyahara, Dharana, Dhyana y Samadhi. En ese segundo episodio ya comenté por encima de que iba una de esas partes, así que hoy empezamos por el principio haciendo un repaso a Yama, el primero de estas 8 ramas del Gran Árbol del Yoga.
Yama hace referencia a las normas universales de comportamiento moral con la gente que nos rodea. Aunque en algunos textos se menciona una división en 10 partes, originalmente Yama se divide en 5, que son: Ahimsa o no violencia. Satya o Verdad. Asteya o no robar. Brahmacharya o continencia y Aparigraha o no codiciar. Que no os asusten los nombres en sánscrito que veréis que es muy fácil.
Se nos dice que la raíz del problema del ser humano son las emociones de codicia, deseo y apego (esto también es así en el Budismo) y que estas emociones pueden ser suaves, medias o excesivas. Osea que puedes tener codicia, un poco, a la mitad o muchísima. Nos dice Patanjali en los Yoga Sutras que para destruir estas emociones debemos enfocarnos y orientar nuestros pensamientos a lo largo de los 5 principios de Yama. De esas 5 divisiones que decíamos. Debemos no obstante vigilar estas emociones ya que al ser suaves en algunos casos, pueden pasar inadvertidas. De ahí que el yogi, en su intento por mejorar primero el, observe su contenido mental con cuidado y disciplina para que incluso su emoción negativa más suave sea modificada desde la raíz para que la semilla no germine. Claro, que esto es difícil, pero es para esto por lo que andamos por aquí. Todas estas emociones son causa de la raíz del sufrimiento que como nos explica el Buda, la causa de este sufrimiento es La Ignorancia. Nos dice el Buda que cuando alcanzamos un estado de consciencia más elevada (que algunos llaman mente iluminada) la realidad nos es revelada y cesa la ignorancia, raíz de todo mal.
Esto nos puede sonar algo raro y lejos del dia a dia del nuestro mundo actual, o incluso puede parecer un comportamiento de una mente radical que intenta un control férreo de sí mismo. Pero lo que nos indican estas directrices es un camino para que veamos la realidad tal como es: que fuera de la rutina de nuestro dia a dia hay una realidad profunda y trascendente de la vida. Un realidad que va más allá de nuestros quehaceres cotidianos y que trata de lo que de verdad importa: el qué hacemos y porqué estamos aquí. Y muchas veces el sentido de una realidad más profunda y trascendente se nos escapa de las manos por estar demasiado metidos en lo que tenemos justo delante de las narices y nos olvidamos de, como decía el Dr wayne Dyer, que no somos seres físicos que a veces tenemos una experiencia espiritual, sino que somos seres espirituales teniendo una experiencia física. Y muchas veces nos creemos que solo somos unos cachos de carne yendo y viniendo del trabajo esperando al fin de semana, y nos olvidamos de lo que de verdad importa.
Pero bueno vamos a centrar el tema que si no se nos va de las manos.
Hablábamos de Yama y de que tiene 5 partes.
Venga, empezamos con Yama.
AHIMSA
La primera parte de Yama es Ahimsa. la palabra Ahimsa está compuesta por la partícula “a” que significa “no” y el sustantivo “himsa” que significa “matar o violencia”. Tradicionalmente se ve a Ahimsa solo como un mandamiento en el que se nos dice que no debemos ser violentos y no matar pero también tiene un sentido más amplio y positivo, el amor. Pero además tenemos que ver Ahimsa, en un plano más amplio, por poner un ejemplo el gran maestro Budista, el Lama Surya Das, ve como Ahimsa, como no violencia, todo aquello que tiene que ver con cuidar el planeta: el reciclar, reutilizar y ser respetuoso con el medio, el nos dice que eso es Ahimsa con el planeta tierra. Así que poniendo en valor las palabras del maestro Surya Das, Ahimsa es mucho más que el no matar o la no violencia sino que debemos ver la trascendencia que tiene Ahimsa a todo lo que nos rodea. Por ejemplo: Hablar respetuosamente con la gente que queremos o con alguien que no conocemos también es un tipo de ahimsa. Ser cuidados con lo que comemos o con el ejercicio que hacemos sería un tipo de ahimsa con nosotros mismos. Tenemos que ver lo positivo que nos brinda Ahimsa y no lo negativo. Esto incrementa el valor, la fuerza y riqueza de Ahimsa. Piensa en todas las connotaciones positivas de llevar un comportamiento basado en Ahimsa y seguro que le sacas más ejemplos del día a día. Estoy encantado de que los compartas conmigo si quieres así que no te cortes en escribirme y decirme cuales son tu cosas de Ahimsa del día a día. No es dejar de hacer algo negativo, sino más bien hacer algo positivo. Crear algo siempre es mejor que destruirlo.
Muy interesante lo que dice el maestro Iyengar de que alguien vegetariano que no mata para alimentarse pero que sí tiene un comportamiento violento, no está observando ahimsa ya que la violencia es un estado de la mente y no de la dieta. La violencia no reside en el instrumento sino en la mente del que lo posee. Así que se nos dice que observemos ahimsa en las cosas de diario y en un aspecto global, no podemos ir de espirituales no violentos e ir apuñalando a la gente en cuanto se da la vuelta con nuestros juicios o comentarios. Es muy interesante este punto de vista.
Acompaña a Ahimsa “Abhaya” o ausencia de temor y “Akrodha” o ausencia de ira. Conviene recordarlo ya que al no tener temor no te paralizas y eres libre y así no necesitas recurrir a la violencia. La ausencia de ira también te aparta de la violencia. Pero insisto, también de esa que se hace con el pensamiento y lo que decimos de los demás y de nosotros mismos. A veces, sin darnos cuenta, somos muy violentos con nosotros mismos.
Así que ya veis como Ahimsa trata de darnos una visión positiva del estar liberado de una mente violenta. No se queda con el no mates, sino que se refiere a cada pasito que damos sin matarnos también a nosotros o a los demás aunque no sea físicamente.
Por cierto, ¿sabéis que todos los Yamas están incluidos en Asana, la práctica de las posturas? osea que la práctica de las posturas observan también estos 5 principios? ¿no? ya lo veremos en el episodio que hablemos de las posturas ya.
SATYA
Vamos con el 2º Yama que es Satya o verdad.
Se hace referencia a la verdad en todos sus aspectos como palabra, el pensamiento y la acción. Hay que apartarse de la calumnia, la falsedad en las transacciones y el ridiculizar a alguien por como viste o su sistema de creencias. En la verdad esta todo; si todos nos estableciesemos en la verdad seria todo de otra manera, desde luego que sí ya que generariamos un mundo de confianza y tranquilidad. Si se piensan cosas verdaderas, se hacen y dicen cosas verdaderas y suprimios la malicia y las mentiras, nos dice el maestro Iyengar, no habrá temor en el mundo. Dijo el Buda “ debemos suprimir los hechos nocivos y realizar los saludables, purificar el contenido mental”.
Y es que esto conecta directamente con tres perlas del Óctuple sendero Budista que tenemos que ver un dia, o incluso la correlación que hay con estos 8 pasos del yoga. El Noble Óctuple sendero budista nos indica que debemos tener: Un modo de vida correcto: sin mentiras y cultivando la verdad. Un pensamiento correcto: vacío también de esas mentiras y lleno de lo positivo y la verdad. Una palabra correcta y verdadera sin chismorreos o vertiendo cosas negativas contra nadie ya que nadie se sentirá mal con nuestras palabras.
Así que Satya es algo más que simplemente decir la verdad: es pureza en la palabra, pensamiento y acción. Es de nuevo ver lo positivo de un comportamiento saludable más que una restricción de algo negativo que no es más que una lucha. Las acciones positivas y verdaderas conducen a la alegría en vez de al pesar. A la comodidad y no a la incomodidad. Gandhi dijo: La verdad es fuente suprema y esta es la Verdad.
Evidentemente no os habla aquí un santo, sino que os estoy exponiendo Yama, de la manera en la que la he estudiado y trato de aplicarla en mi día a día, no vayamos a pensar que trato aquí de dar lecciones a nadie, nada más lejos de mi intención.
ASTEYA
Bueno, el tercer Yama es Asteya. “a” que decíamos que significa “no” y “steya” que significa “robar”.
Incluye el no coger sin permiso lo que es de otro y no usar para un propósito distinto al permitido o por más tiempo del permitido algo por su propietario…vamos este no lo cumple nadie porque todos debemos un libro a la biblioteca o a algún amigo. Cuantos tenéis un vinilo o un vhs de algún amigo de la infancia, jaja.
A lo que se refiere es a no tener un abuso de confianza o al mal uso de algo. Si nos apartamos de los deseos de poseer algo nos apartaremos de las malas acciones nos dice Asteya. Quizá queremos poseer algo material y lo cogemos sin permiso, o una virtud de la que estamos desprovistos. Debemos desarrollar nuestras propias virtudes y alegrarnos por las de los demás, ya que son complementarias y eso además elimina las envidias. Cuando tenemos envidia de algo, lo mejor es fingir, pero no para el otro, sino para nosotros mismo debemos fingir que no tenemos esa envidia y que nos alegramos por la otra persona aunque se a un enemigo, Hacedlo, y ya vereis que pasa. En serio eh, no es un autoengañarse, es reconducir un mal sentimiento y ponerle cara a cara con la realidad, con el que no pasa nada porque alguien tenga algo que nosotros no tenemos y hacer que ese sentimiento aflore de manera natural la próxima vez. Esto pasará, si o si. Siempre es positivo tener un sentimiento positivo, eso nunca resta. El pensamiento negativo sí que resta y nunca al que tenemos enfrente, sino a nosotros mismos. Haced la prueba y veréis cómo todo cambia porque entramos en una dinámica de agradecimiento por lo que tenemos y lo que tienen los demás y eso viene de vuelta.
Asteya habla de ser minimalista con nuestras posesiones, para que no nos posean. Pocas necesidades son pocos reclamos de las cosas externas hacia nosotros. Además de que el querer poseer cosas hace un vacío en nosotros ya que siempre habrá algo que deseemos y por lo que perdamos la cabeza y que si cambiamos por ese minimalismo profundo no es que nos conformemos con lo que sea si no que nos hace más libres en nuestras decisiones y movimientos y más profundos a nivel espiritual. Más sencillez es siempre más felicidad, es una norma que se cumple siempre. Dice Swami Sivananda un gran maestro del norte de la India refiriéndose a esta sencillez: El cielo es mi dosel, las manos mi almohada y mi cuenco, la piel mi supremo adorno y la madre tierra una alfombra de terciopelo. Las raíces son mi comida y las sagradas aguas del ganges mi bebida Real” Ya, se que algunos pensáis que esto es muy radical. Otros pensarían que nuestra era híper consumista es también radical. Creo que como paradigma está bien tener estas palabras presentes, la sencillez nos aportan calma y felicidad inmediatas. A veces como excusa para coger algo que no es nuestro podemos pensar que esa otra persona no lo merece, o incluso que tiene mucho y no importa. Las excusas siempre son la voz del ego. Asteya lo debemos observar como algo para nosotros, para nuestro contenido mental y no algo que variemos según lo que nos encontramos que tiene otra persona.
BRAHMACHARYA
El 4º Yama es Brahmacharya y ojo con este que lo mismo apagáis el audio. Yo digo aquí lo que dice el Yoga!
Según el diccionario significa Vida de celibato, estudio religioso y continencia. Y este es el momento en el que algunos dejáis de hacer Yoga, jajajaj. Ojo, mirad lo que dice el maestro Iyengar sobre este Yama. Un Brahmachari es el que en todo ve la divinidad. Alguien absorto en el estudio de los textos más elevados y que se mueve constantemente en La divinidad. Es más, ya apunta también Iyengar en Luz sobre los Yoga sutras de Patanjali, otra ,de sus obras que un yogi puede contraer matrimonio, tener hijos y alcanzar la liberación si sigue el camino del Yoga. Osea que la continencia no es ser célibe y se acabó. Ya el maestro budista, el Gueshe Kelsang Gyatso indica en su exposición del Lamrim que una conducta sexual basada en el amor a un compañero o compañera no tiene nada de reprochable. Faltaría más! Aunque insiste en la fidelidad. Debemos trasladar los aspectos de Brahmacharya a nuestro dia a dia. Ver en todo su divinidad y su pureza. Brahmachary, dice Iyengar, es la batería cuya chispa enciende la antorcha de la sabiduría.
APARIGRAHA
Y llegamos al último, al 5º Yama que es Aparigraha.
Parigraha significa acaparar y estar libre de ello es aparigraha. Es otra de las facetas de Asteya que veíamos antes. El acaparar es una falta de confianza en uno mismo y en su parte divina y el yogi debe volver su vida lo más sencilla posible. Pues eso, lo que decíamos antes, deberíamos desarrollar la capacidad de sentirnos satisfechos, eso no es conformarse con lo primero que viene, pero si al menos no rechazar siempre las cosas. Todos conocemos a alguien que es la típica persona a la que todo le parece mal, da igual lo que le den o lo que venga, que tiene esa actitud de “no es suficiente”. Eso es ser pobre de espíritu. Hay un fragmento del Libro Tibetano de La Vida y de La Muerte, del maestro Budista Sogyal Rimpoche que dice: Tienes que comer, dormir y cagar, lo demás no es asunto tuyo. Me encanta esta manera de simplificar las cosas porque nos indica que, no que no nos vayamos a una cueva y nos encerremos en ella, si no mantener una actitud mental de estar completos, de que no tenemos que estar mirando fuera lo que hay o lo que pasa, que estamos a nosotros mismos, a lo que pasa en nuestro contenido mental, que estemos satisfechos con esa chispa de la vida que ya tenemos dentro, que tengamos confianza en nosotros mismos. Queremos las cosas según las vemos y estamos en relación con ellas. Hay que meditar algo más ¿quiero esto? lo necesito? me hace feliz a nivel interno¿ es práctico¿ o solo llena un vacío que ni siquiera se cual es? por que si es esto último, deberíamos mirara ver que pasa…queremos acaparar experiencias, parejas, posesiones materiales. Es genial vivir, no me malinterpretéis, hay que avanzar y vivir, pero no porque tenga eso que cubrir un vacío desconocido, sino como algo que nos haga evolucionar. Cuanto más miremos hacia el interior menos necesitaremos mirar al exterior, y curiosamente esto enriquecerá nuestras relaciones con los demás, con el medio y con las cosas. Ya que lo haremos desde una perspectiva más sabia, serena y completa.
Nos dicen los maestros que si seguimos nuestra senda a través de los 5 pasos de Yama, es seguro que alcancemos Paz en nuestro interior y en relación al resto de lo que nos rodea.
Y hasta aquí llegan los 5 puntos de Yama, esta primera rama de las 8 del arbol del Yoga. Quizá algunas cosas chocan con nuestra manera de vivir o de ver las cosas en la actualidad. Pero creo que merece la pena pensar un rato sobre cada uno de los puntos y ver qué hay de verdad en ellos aunque eso haga que nos planteemos cambiar algo de nuestro sistema de creencias. Siempre que sea para mejor, para ser más felices y completos merece la pena realizar cambios. A la larga nos aportará más una actitud positiva, satisfecha y cordial con lo que nos rodea y nuestra luz ayudará a que la oscuridad de otras se torne también luz.
Espero que me sigas acompañando en este pequeño y humilde viaje de Yoga y que podamos seguir aprendiendo juntos todos porque al final ese es el objetivo del Yoga y de la vida.
Ya sabéis que si tenéis cualquier consulta o sugerencia será bienvenida y podéis pasaros por la web y dejar un comentario sobre lo que opinas de lo que hemos visto hoy, que mola ver lo que otros Yogis y Yoginis opinan.
Nos escuchamos la semana que viene.
Es todo por hoy
Hari Om Tat Sat!
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