Show notes
Todos hemos repetido alguna vez que la información pertenece al cliente. Suena bien. Es una de esas verdades que rara vez se cuestionan. Pero basta con que un proveedor de software cambie las condiciones de su plataforma para que empiecen a aparecer las preguntas incómodas. Porque una cosa es ser el propietario de unos datos y otra muy distinta tener el control sobre ellos. Todo parte de una situación aparentemente rutinaria. Un fabricante anuncia que determinadas versiones de sus aplicaciones dejarán de ser compatibles con algunos servicios de su plataforma en la nube. No es la primera vez que ocurre y tampoco será la última. El software evoluciona, las versiones quedan obsoletas y los proveedores modifican sus condiciones. Lo realmente interesante aparece cuando ese cambio obliga a modificar la forma en la que colaboramos dentro de un proyecto. En ese momento dejamos de hablar de una actualización tecnológica para empezar a hablar de dependencia. Bienvenido al episodio 210 de BIMrras. Contenido del episodio:


