
Esta semana entrevistamos a La Chusma Crew, colectivo de Leganés que este tiempo atrás lanzó el proyecto Smash The Covid, con recopilatorios de hardcore cuyos beneficios fueron a parar a la Red de Apoyo Mutuo de Leganés. También colaboran con Hardcore Hits Cancer (HxC HxC) y recientemente han organizado el festival autogestionado Smash The Covid Fest.
Nos acompañan en el estudio Mikelone, Miki, Mariano y Joaki, todos de La Chusma.
Hablamos de barrio, de las periferias, de hardcore, de do it yourself y de apoyo mutuo, entre otras historias.
El programa de esta semana en realidad empezó hace mucho, exactamente el día que hicimos el programa 265, aquel 21 de mayo de 2020. Estábamos saliendo del confinamiento duro, pero aún no podíamos juntarnos en el estudio de la radio. Ese programa se tituló “Smash the Covid: apoyo mutuo y ruido contra el bicho”. Y algunos de los invitados, en verdad los que fueron los motores de aquel programa, son quienes nos acompañan esta semana en el estudio.
Mariano, uno de nuestros invitados hoy, perdía a su padre en los primeros días de la pandemia en marzo de 2020. Falleció en el hospital Severo Ochoa de Leganés, que justamente fue de los primeros hospitales en el estado español en sufrir el colapso por la falta de recursos para atender a las personas enfermas. El personal sanitario no tenía los recursos necesarios para atender en condiciones dignas a quienes llegaban con síntomas de Covid a Urgencias; hubo momentos en los que ni siquiera había una silla. Y tampoco los profesionales tenían equipos de protección individuales (EPIS) para protegerse de un posible contagio.
Pocas semanas después de aquello, Mariano, Miki, Mikelone, Joaki… la peña de La Chusma Crew, que hoy nos acompañan en el estudio, se proponen lanzar un recopilatorio benéfico a favor de los afectados por el Covid-19. Así nació Smash The Covid. Ruido contra el bicho. La caña. Colaboraron 20 bandas con 20 temazos y el 100% de los beneficios que se obtuvieron se destinaron a la red de Apoyo Mutuo de la Federación Local de Asociaciones de Vecinos de Leganés (FLVAL), Madrid. Hardcore y apoyo mutuo de la mano.
El primer volumen de Smash The Covid se lanzó el 2 de mayo de 2020. Este disco y todo lo que hicieron La Chusma Crew por aquellas semanas fue lo que inspiró aquél programa 265 de Barrio Canino. Atrás quedó la tristeza infinita de tener que hacer ese programa en remoto, con videollamadas, sin poder vernos las caras y olernos el hardcore cuerpo a cuerpo, porque a pesar de todo pasamos una tarde de gloria con esta gente. También con la peña de las bandas que intervinieron en el programa, Cantona, Go Veterans, Tensión… y con los descubrimientos musicales que nos trajo este primer recopilatorio de Smash The Covid.
Después vinieron dos recopilatorios más, Smash the Covid II publicado en septiembre de 2020 y el tercero publicado el 1 de mayo de 2021, justo cuando se cumplía un año del lanzamiento del primer volumen. De estos dos discos no hemos hecho programa, lo tenemos apuntado en el “debe”. Como también hemos tenido apuntado en el “debe” pasar una tarde en el estudio con La Chusma Crew, y hablar de ruido con conciencia. Esta semana saldamos la deuda; la idea del programa de hoy es que nos traigan la música que les ha acompañado este tiempo atrás y que compartan aquí sus proyectos basados en el apoyo mutuo. No solo Smash the Covid, también Hardcore Hits Cancer y los festis que han organizado por el camino.
Aprovechamos aquí para recuperar las líneas con las que se cerraba también el comunicado que acompañaba al último recopilatorio de Smash the Covid y que define muy bien a La Chusma. Decían así:
“¡Por la liberación de las patentes de las vacunas! ¡Por los raiders! ¡Por la resistencia de los barrios contra el fascismo! ¡Por la cañada real! ¡Por la vida! Por la música! Fuck the CoVid.
Chusma Crew, 100% barrio y tachuelas”.
¡Qué suene el ruido!
Aug 2, 2023
2 hr 25 min

Esta semana hablamos sobre los referentes culturales de los adolescentes de hoy día, la Generación Alfa. Nos acompañan en el estudio Claudia (11 años), Inés (13 años), Pepe, profesor de E.S.O. en un instituto público de Móstoles y Abel, trabajador de la industria cultural.
Se ha hablado mucho sobre los usos y costumbres de las generaciones, cada una de ellas marcada por unas circunstancias sociales y económicas, o dicho de otra forma, cada generación ha sufrido sus crisis y ha sido exprimida de una forma distinta por el capitalismo, que además a lo largo del tiempo ha ido mutando en formas más amables y más sutiles, pero con un trasfondo igualmente apestoso.
Se habló de los baby boomers nacidos en los 60 y mediados de los 70. De la generación X a finales de los 70, que crecimos oyendo hablar de dispositivos electrónicos y que nos arrasaron ya en nuestra edad adulta. Aquellos a los que se regalaba el Spectrum en la comunión y que tuvimos internet con 20 años.
Se habla también de los millenials que nacieron entre los 80 y los primeros 90, mucho más familiarizados con las comunicaciones y la tecnología digital. Fueron niños medio analógicos y adultos tecnológicos, ya en los 2000. Sus hijos fueron la generación Z, que accedió a internet desde muy jóvenes y penetraron muy pronto en el mundo digital. Y ahí se acaba el alfabeto. Para lo que viene después ha habido que utilizar la primera letra de otro distinto.
La generación alfa, etiquetada así para los nacidos a partir del 2010, es la primera generación totalmente digital. Se marca esta fecha por incluir a todos aquellas que nacieron después del lanzamiento del primer iPad, hito de referencia para el capitalismo digital. Ninguna de las generaciones anteriores será comparable a nivel digital con los Alfa, que, como contraparte, serán la primera a la que le serán ajenos muchos aspectos del mundo analógico. Mientras que el resto de las generaciones todavía están aprendiendo a adaptarse a un mundo digital, estos niños representan "la primera generación totalmente digital".
La tecnología en general, y las redes sociales en particular, favorecen que todo ocurra mucho más rápido. En la generación teenager no hay tiempo para el aburrimiento, las modas duran días, el lenguaje cambia por semanas, la estética arrasa con todo, las poses y el exhibicionismo digital son lo más y las redes son correas de transmisión de valores que en muchas ocasiones son cuanto menos dudosos. Una generación entre los 10 y los 20 años que pasa por ser supersocial, pero que a la vez viven más aislados unos de otros. Digámoslo así: es más fácil saber lo que hacen sus amigos que saber lo que les pasa.
Una generación que bebe de sus referentes culturales que se cultivan principalmente en los streamings de plataformas como Twitch, Youtube y, más recientemente, en Kick. Y también en TikTok, Instagram y en los rescoldos de Snapchat. Un universo de redes donde la imagen y la instantaneidad lo son todo y un tufillo de individualidad y ostentación neoliberal impregna muchos gestos. Tantos seguidores tienes, tanto vales. Haciendo caja a ritmo de like. Ojo cuidao.
Hay muchas cosas que por brecha generaciones no llegamos a comprender, pero lo que si que tenemos muy claro es que las batallas culturales que se disputan en las generaciones más jóvenes son cruentas. Batallas en las que hasta hace unos años se arrasaba por la izquierda, y por la izquierda de la izquierda, se están perdiendo ahora por la derecha. Como decía hace unas semanas Ignatius Farray en la entrevista que le hizo Jordi Évole, “nos han robado el punk”. La derecha hace política haciéndose los antisistema y las víctimas mientras defienden sus privilegios. Y esto lo sabemos bien en Madrid. Mientras, asistimos perplejos al auge de la ultraderecha, a la aniquilación total de la conciencia de clase y la precarización de las condiciones de vida de la clase obrera.
Estamos preocupados, pero no somos derrotistas, confiamos en que la respuesta ante la presión del capitalismo esté a la altura, porque ahora y siempre, seguimos llevando un mundo nuevo en nuestros corazones. Y ya que estamos diciendo viejos lemas queremos recordar también aquella vieja canción que entonaba aquello de que nuestros hijos nacerán con el puño levantao… aunque sea para sujetar el mando de la Switch.
Jul 12, 2023
2 hr 56 min

Esta semana hablamos del movimiento de las radios libres en los 70 y los 80. Nos acompañan en el estudio José Emilio Pérez, historiador de las radios libres y autor de "La voz de las sin voz: el movimiento de radios libres entre la transición y la época socialista (1976-1989)" y también Mariano Sánchez, fundador de Radio Vallekas e histórico del movimiento de radios libres y comunitarias de la Comunidad de Madrid. Intervienen también en este programa Rosa Franquet, militante de Ona Lliure en 1978 que nos habla de aquellas experiencias pioneras y Jorge, desde Iruña, que lleva desde 1990 participando en Eguzki Irratia y ha participado en la coordinación de radios libres de Euskal Herria.
El libro de Jose Emilio Pérez, "La voz de las sin voz" (Silex Ediciones, 2022) nos sirve como eje central de este programa que queremos dedicar a la historia de las radios libres en sus primeros años de funcionamiento en el estado español, durante la transición y la época socialista. Una historia de radios libres pequeñas, pobres, precarias y perras. Un largo recorrido cuyo inicio podríamos marcar en 1976, con el nacimiento en Madrid de la radio La Voz del Pobre. Con unas emisiones desde los márgenes que quizá no tuvieran una gran trascendencia en su momento, pero que pocos años más tarde darían lugar a la mítica radio madrileña conocida como "la Cadena del WC" (en realidad se llamaba Radio la Voz de la Experiencia de la Cadena del Váter), que petó audiencias y tuvo verdadero impacto en la juventud madrileña que se enganchaba noche si, noche también a sus emisiones. En el libro de Josemi, el relato acaba en 1989, coincidiendo con el momento en el que el gobierno del PSOE convoca un plan técnico que incluía un concurso de frecuencias obligando a todas las radios a cerrar antes de presentarse. Algunas no cerraron, otras si, algunas fueron multadas. De todo hubo. Menos licencias, claro está. Y así hasta hoy.
El periodo 1976-1989 del que hablamos hoy comprende también otros hitos del movimientos, como el VI Encuentro de las Radios Libres en Villaverde, en 1983, donde nació el conocido Manifiesto de Villaverde del que ahora se cumplen 40 años, y también la agitación derivada de la campaña contra la entrada de España en la OTAN en el referéndum de 1986.
Mariano Sánchez nos cuenta como Radio Vallekas nació aquel año. En 1986, en Vallekas encontrábamos el caldo de cultivo de los movimientos vecinales, la agitación política y sindical que impulsó el nacimiento de Radio Vallekas, en aquél momento vinculada al movimiento ecologista vallecano, que era muy cercano al Ateneo libertario. En aquellos meses los movimientos sociales de gays y lesbianas, antimilitaristas, políticos a la izquierda de la izquierda, vecinales y sindicales estaban movilizados en la campaña contra la entrada de España en la OTAN. La división informativa era muy patente en dos bloques perfectamente diferenciados: la oficialidad marcada por el Gobierno que defendía la entrada en la OTAN frente a todos los movimientos sociales donde las radios libres y fanzines tuvieron un papel protagonista en la articulación mediática del movimiento popular de resistencia a la OTAN.
La historia ya la conocéis. El referéndum se pierde y España entra en la OTAN. Todo lo sucedido aquel año marca un antes y un después. La decepción en los movimientos sociales es grande, los medios de comunicación que se posicionaron contra la oficialidad quedan señalados y al año siguiente se aprueba la Ley de Telecomunicaciones que, en buena en parte, es represiva contra los medios alternativos. Al mismo tiempo que las radios afines al gobierno del PSOE salen beneficiadas, entre ellas principalmente el Grupo PRISA. El Plan Técnico que se ejecuta 3 años más tarde, en 1989, tiene mucho que ver con poner límites a las emisoras libres, que por otra parte se quedan sin licencias.
El libro de Josemi tiene una clara centralidad madrileña, sobre todo en el estudio caso a caso de las radios de Madrid que incluye en su segunda mitad. Pero el movimiento de las radios libres tuvo presencia en muchos otros territorios, cada uno con sus particularidades. Por la diversidad y la extensión del movimiento nos es imposible retratar la historia completa, que es inabarcable, pero queremos aprovechar la ocasión para acercarnos al menos un poco a lo que ocurrió en los años 70 en Barcelona, con el nacimiento de Ona Lliure de la mano de Rosa Franquet, que lo vivió en primera persona, y también acercarnos a la Iruña de los 80 con Jorge, que lleva militando en radios libres pamplonesas desde 1986.
Ona Lliure, fue el primer caso de radio libre en el estado español. En 1978 en el Ateneo Libertario de Poble Sec se hace una primera emisión con un emisor autoconstruido y a partir de 1979 comienzan las emisiones regulares dando voz a individualidades y colectivos que batallaban por un cambio real tras la dictadura. Allí estaba Rosa Franquet, que nos cuenta como miraban como referentes los movimientos de radios libres sobre todo en Italia y también en Francia, mientras intentaban coordinarse con otras emisoras que estaban naciendo en la ciudad de Barcelona y en otros puntos del estado, llegando a convocar los dos primeros encuentros estatales de radios libres en 1979.
Jorge participa en Eguzki Irratia desde 1990. En Iruña hubo usa explosión de hasta 10 emisoras para una ciudad de 200.000 habitantes. La historia de las radios libres en Iruña empieza con Sorgiña Irratia y continúa con Radio Paraiso a comienzos de los 80. En unos años muy convulsos por el conflicto vasco y en un ambiente de nueva libertad agitada también por la explosión del punk, los gaztetxes, fanzines y la cultura del "háztelo tu mismo". De aquella historia Eguzki Irratia sería la emisora decana de las radios libres que siguen funcionando, fundada en 1982, acompañada por las cercanas Hala Bedi Irratia, en Gasteiz y Zintzilik Irratia en Orereta. Jorge nos cuenta que en 1986 se montó la coordinadora de radios libres de Euskal Herria, agrupando las distintas realidades de las radios libres y también con las de Iparralde, en el país vasco francés, que estuvieron legalizadas desde el primer momento, siguiendo el modelo habitual de las radios libres y comunitarias en el estado francés.
La historia que contamos hoy es larga, tiene muchos matices en cada territorio y también continúa más allá de 1989. Los 90 fueron intensos, y las dos décadas que han transcurrido desde el 2000 han dado para mucho que contar, pero eso ya será en otro programa. O en otro libro de Josemi, si se tercia.
Jun 29, 2023
2 hr 36 min

Esta semana os traemos un monográfico sobre energía democratizada y sostenible. Nos acompañan en el estudio Emilio Menéndez, de la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético, Paca Blanco, de la Alianza contra la Pobreza Energética y Estanislao Cantos, activista del área de energía de Ecologistas en Acción.
Hace ya tiempo que teníamos ganas de hablar de la energía. Así, en general, de la energía. Que es más o menos lo mismo que hablar de prácticamente todo lo que ocurre a nuestro alrededor. Porque este tema es complejo y muy amplio. La energía, y la problemática que la rodea, tiene muchas dimensiones y todas ellas están muy estrechamente relacionadas.
Haciendo un análisis muy por encima que nos ayude a situarnos, por una parte está la cuestión de la geopolítica, que incluye todas las políticas exteriores de los estados orientadas a satisfacer sus demandas insostenibles de energía para mantener el crecimiento de sus economías. Y también la política de bloques internacionales y sus constantes fricciones entre ellos para obtener ventajas competitivas unos sobre otros. Que si la Unión Europea por aquí, que si Estados Unidos por allá, China donde sea, Rusia para qué hablar, los países emergentes a ver por donde, los productores de petróleo con lo suyo, las tensiones en el Magreb y nuestras “alianzas” comerciales y ahora también políticas… y enmedio de toda esta escena cuchillos volando por todas partes, caras de póker y lo que podríamos llamar… “fidelidades volátiles”.
No para la cosa ahí, una de las principales derivadas de estas tensiones geopolíticas es la pérdida de autonomía del estado español para regular el comercio de energía, acompañada de los efectos del proceso de liberalización de las compañías energéticas que se inició en 1997 bajo el gobierno de Aznar y que asentó en España un modelo que considera la energía un bien de consumo y no un recurso imprescindible para la personas.
Y todo esto que estamos analizando desde una perspectiva política internacional, con el tema de la geopolítica, y nacional, con el tema de la liberalización de las energías, cae como una losa en el día a día de las personas. En la cotidianeidad se traduce en incrementos progresivos de la factura eléctrica, el gas, los combustibles y toda la cesta de la compra. Una situación que en los informativos se retrata como “unos puntos más de inflación” pero que en la práctica son mucho más que números: son muchas personas expulsadas de los recursos más básicos y empujadas hacia la pobreza energética. ¿Cómo podemos organizar la resistencia en este tema?
Seguimos para bingo. Estamos hablando de un sistema que por el camino deja un rastro de destrucción ambiental provocado por un sistema absolutamente insostenible tanto por el volumen de energía que se produce como por la forma en la que se está produciendo.
Hoy intentamos casar todos estos elementos geopolíticos, económicos, sociales y ambientales para comprender qué pasa en el juego de la energía, en qué punto quedan las personas y pensar un modelo energético democratizado y sostenible. Casi nada.
Menos mal que en este programa estamos bien acompañados en la mesa.
Dale al interruptor.
Jun 12, 2023
2 hr 38 min

Esta semana os traemos el programa 300 de Barrio Canino. Una amalgama musical bipolar que pretende reflexionar sobre lo que es punki en 2023. Arte, rebelión y caos en la tercera década del tercer milenio. ¿Esto es punki o es muy heavy?
Nos acompaña en el estudio Don Abel Arranz, que no exhibe ningún título que le acredite para hablar de esta cuestión, pero que sabemos que los tiene.
Sabemos de qué pie cojeais. Porque si lleváis 300 programas de dos, tres o más horas ahí aguantando es porque cuando escucháis eso de que este programa está “bajo la dictadura del punk” os sale una sonrisilla. Porque estáis de acuerdo, porque estáis radicalmente en contra o porque estáis ya hartos de la tontería. Por acción o por omisión todos y todas vosotras estáis también bajo la dictadura del punk. Pero, como hablamos en el programa 202 con Tomás González Lezana, hablamos de punk, ¿pero qué punk? ¿de qué punk hablamos exactamente?
Aquí empieza la discusión. ¿Qué es punki en 2023? ¿Es lo mismo que fue a finales de los 70? ¿Hay futuro o no hay futuro? Daos cuenta de que alguien que conociese el punk en 1977 y que le pillase con 20 años tiene ahora 65 tacos y está ya montando jaleo en la oficina de la Seguridad Social para que le apañen la pensión. Es más. Os encontraréis en los viajes del IMSERSO punkis convictos con sus crestas en una terracita de Benidorm cantando el hit imperecedero de Maria Jesús y su Acordeón a ritmo de pogo. ¡Pajaritos por aquí, pajaritos por allá, cara al culo cara al culo!
Sin embargo, a pesar del paso del tiempo, o precisamente por esto, nosotros seguimos sin aclararnos. ¿Qué es punki? Los Lendakaris Muertos nos dieron una pista en su album “Vine, vi y me vendí” de 2008, con el tema “Eso no es punki” en el que nos hablaban de punkis marca registrada. Así que hoy hemos decidido reunir aquí al consejo de sabios punkis para que decida si esto que escuchamos hoy es punki, o si por el contrario es muy jevi.
El punk es arte, rebelión y caos, ¿qué forma musical tiene eso hoy en día y qué formas ha tenido en las últimas décadas?
Qué empiece el baile.
Jan 30, 2023
2 hr 51 min

Después de un pequeño paroncillo de unos meses en el que hemos estado lidiando con otras cuestiones de la vida volvemos por aquí con el programa 298 en el que celebramos el 11 aniversario de Ágora Sol Radio y de Barrio Canino con un especial musical repletito de canciones con nombre propio.
298 programas, se dice pronto, pero os podéis imaginar la de horas lectura, de escuchar música, de leer batallitas nos ha llevado prepararlos. Y la de llamadas de teléfono, mensajitos de whatsapp y telegram y la de horas de viajes de metro que son estos casi 300 programas. Y la de horas en el estudio que nos ha supuesto. La de cervezas que han caído, la de humo que ha supuesto, la de folios que hemos gastado y la de teclas que hemos pulsado para escribir todos y cada uno de los guiones del programa, que ya os decimos que son bastante enciclopédicos, por si no lo habéis intuído aún. Bueno, y la de veces que hemos puesto perro, dog, can, chien, txakurra, gos y hasta Perry en los buscadores para encontrar la canción canina de cada programa.
Todo eso tiene premio. Por supuesto la enorme cantidad de gente que hemos conocido, la experiencia y el aprendizaje que nos ha supuesto, la de amigos que hemos hecho por el camino… bla bla bla. Todo eso se queda pequeño al lado del premio mayor: que nos hagan una canción. Una canción dedicada a Barrio Canino. Al loro, «Barrio Canino, living la vida perra», perpetrada por El Chava. Será nuestra canción canina hoy, por supuesto.
El hecho de que haya una canción con nombre propio, dedicada a Barrio Canino nos ha empujado a traeros hoy un programa monográfico musical de canciones con nombre propio dedicadas a personas en concreto. Unas para bien, otras para mal. Un poco de música con historias, que hoy nos apetece contar más brevemente de lo habitual, para amenizar el rato en esta emisión en directo desde el huerto comunitario de Adelfas, acompañar los olores que nos vienen de la paellita y celebrar aquí y con los que estáis al otro lado de la escucha el 11 cumpleaños de Ágora Sol Radio.
A por otros 11.
Jan 18, 2023
2 hr 4 min

Esta semana hablamos de la iniciativa legislativa popular por la recuperación de la Sanidad Pública que promueve la Coordinadora Antiprivatización de la Sanidad (CAS). En el estudio de Ágora Sol Radio nos acompañan Miguel y Natalia Flores, y por teléfono, contamos con la intervención de Antonio Gómez de Liébana, todos ellos de CAS.
Mucho ha llovido desde la aprobación de la Ley 15/97 que permitió la entrada de las empresas privadas en la Sanidad Pública. Desde entonces hasta ahora las consecuencias son evidentes, el deterioro de la Sanidad pública es palpable: pérdida de camas hospitalarias, la precarización de los contratos, falta de personal y recursos en los propios centros. La externalización de los más diversos servicios asociados a la sanidad es salvaje y el adelgazamiento del servicio hacen que en la práctica sea insostenible ofrecer una calidad mínima para la sanidad pública ni tampoco unos plazos razonables para la atención de las consultas o la realización de pruebas médicas. La sanidad queda así convertida prácticamente en un servicio de beneficiencia, provocándose una situación en la que muchos ciudadanos se ven empujados a contratar seguros de sanidad privada, lo que políticamente sirve para justificar y retroalimentar la supresión de servicios de sanidad pública.
En este contexto, la Coordinadora Antiprivatización de la Sanidad, CAS, con el apoyo de colectivos de todo el estado, presenta una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) por la Recuperación de una Sanidad Universal, 100% Pública y de Calidad, para llevar a la calle el imprescindible debate sobre una situación de la sanidad pública, y sobre el modelo sanitario que necesitamos y que queremos. Para sacar adelante esta iniciativa y que sea tramitada es necesario recoger al menos 500.000 firmas.
La ILP por la recuperación de la sanidad pública recoge 5 puntos básicos:
- Atención sanitaria para todas las personas. Se propone una atención por parte del Sistema Nacional de Salud para todas las personas que se encuentren en el Estado, sin restricciones, independientemente de su situación administrativa.
- Derogación de las leyes privatizadores y recuperación de los centros privatizados. Supresión de la Ley 15/97 y de todas las leyes privatizadoras impidiendo que las empresas privadas puedan acceder al sistema público.
- Creación de un sistema público de farmacia y productos sanitarios, que garantice la fabricación de los medicamentos esenciales, vacunas y productos sanitarios estratégicos.
- Recuperación y reforzamiento de la atención primaria, dotándola del 25% del gasto sanitario para que sea capaz de asumir sus funciones, descargando de esta forma la atención especializada y reduciendo el gasto sanitario total.
- Atención sanitaria de los centros de mayores en manos del sector público, mediante la participación de profesionales de atención primaria y especializada necesarios, lo que solo será posible con un incremento sustancial de las plantillas.
Tienes hasta septiembre 2022 para firmar.
Jun 27, 2022
2 hr 42 min

Esta semana nos desplazamos con el estudio radioguerrillero hasta el Local Anarquista Magdalena. Aquí os traemos la charla sobre bibliotecas populares autogestionadas que tuvimos allí en la que participaron la Biblioteca Social Hermanos Quero (Granada), la Biblioteca Jesús Lizano (Fuenlabrada), la Biblioteca La Revoltosa (Alcorcón), la Biblioteca Carnaval y Barbarie (Vallekas) y el Local Anarquista Magdalena, anfitriones de este sarao biblio-radiofónico.
Alrededor nuestro, quien más quien menos, todos tenemos bibliotecas. La gran mayoría de ellas dependen de administraciones públicas y algunas de ellas también de instituciones privadas variopintas, desde fundaciones de todo tipo hasta las denominadas obras sociales de entidades bancarias. Muchas de estas bibliotecas están dotadas de amplios fondos, otras hacen lo que pueden. Pero, en general, cuando se trata de buscar libros de contenidos sociales o políticos en los márgenes, o pertenecientes a editoriales pequeñas y autogestionadas es difícil encontrar lo que se busca. Ahí es donde nace la necesidad de otros modelos de bibliotecas, populares y autogestionadas que den cabida a otros contenidos fuera de lo habitual, a material autoeditado que se distribuye en circuitos alternativos o que se corresponda con temas políticos y sociales a la izquierda de la izquierda. Estas bibliotecas existen e intentan complementar lo que ofrecen las bibliotecas institucionales con fondos y actividades que no tienen cabida en ellas. Funcionan a través de colectivos autogestionados que subsisten como pueden para hacer funcionar estas bibliotecas, y no solo mantenerse funcionando, sino también mantener, renovar y actualizar sus fondos periódicamente. En la mayor parte de las ocasiones estas bibliotecas se albergan en locales (cedidos, alquilados u okupados) en los que tienen lugar muchas otras actividades. Porque la lectura, y todo lo que ocurre alrededor de los libros, no tiene por qué ser una actividad individual, bien puede ser colectiva a través de clubs de lectura, de puestas en común sobre los temas que contienen estos libros o charlas de presentación de nuevas publicaciones en las que se puedan intercambiar opiniones. Y así, bajo esta inspiración, es como nacen los proyectos que nos acompañan hoy en este episodio de Barrio Canino.
Para este programa volvemos a desplazarnos con el estudio itinerante de radio libre para juntarnos en el Local Anarquista Magdalena, en el corazón de Lavapies, con una doble intención: por una parte para ofrecer actividad al local con lo que mejor sabemos hacer, que es juntarnos alrededor de unos micros para hablar e invitar a la peña a que hable, y que se sepa que Magdalena, y otros espacios similares están abiertos, siguen funcionando porque siguen siendo necesarios, más que nunca, si nos apuráis. Por otra parte para que conozcáis que, concretamente en Magdalena, no solo hay un espacio afín y una biblioteca social, sino que también hay un equipo de radio que en su día utilizó Cabezas de Tormenta y que actualmente utiliza, entre otros, el podcast Lluvia con Truenos, que por cierto podéis escuchar en Ágora Sol Radio y en unas cuantas radios libres más. Este equipo está a disposición de personas y colectivos afines que quieran hacer sus propios programas de radio. Y por cierto, en esta biblioteca también os encontráis el manual «Como hacer una radio» en el que participamos con Radio Guerrilla. Todo queda en casa.
Pero esta semana no hablaremos solo del Local Anarquista Magdalena. Hay otros proyectos de bibliotecas sociales, populares, autogestionadas, libertarias o directamente anarquistas… no sabemos como denominarlas para que quepan todas bajo un mismo nombre. El caso es que están funcionando en diversos puntos de la geografía y hemos conseguido que se acerquen hoy para tener esta charla a modo de mesa redonda radiofónica. Hemos juntado a cinco: Magdalena (de Madrid Centro y anfitriones del sarao), la biblioteca okupada anarquista Carnaval y Barbarie (de Vallekas), la biblioteca La Revoltosa (de Alcorcón), la biblioteca libertaria Jesús Lizano (de Fuenlabrada) y la Biblioteca Social Hermanos Quero (de Granada). No están todas las que son, está claro, pero son todas las que están.
En esta charla hablamos sobre cómo un colectivo puede autogestionar una biblioteca, qué tipo de fondos se encuentran en ella, cómo se consiguen los fondos de la biblioteca, cómo se catalogan, se prestan los libros y qué otras actividades ocurren en torno a los espacios que albergan estas bibliotecas. Y lo más importante, aprendemos una palabra nueva: tejuelo.
Pasen y lean.
Enlaces:
- Biblioteca Jesús Lizano (Fuenlabrada. Biblioteca popular y club de lectura. https://fuenlabrada.cnt.es/biblioteca/
- Carnaval y Barbarie (Vallekas). Biblioteca anarquista okupada. https://carnavalybarbarie.noblogs.org/
- Biblioteca La Revoltosa (Alcorcón). Biblioteca popular y anarquista. https://bibliotecalarevoltosa.wordpress.com/
- Local Anarquista Magdalena (Madrid Centro). Centro de encuentro, biblioteca, librería, videoteca y centro de documentación. www.localanarquistamagdalena.org
- Biblioteca Social Hermanos Quero (Granada). Biblioteca, librería, centro de documentación, archivo, espacio de encuentro y autoorganización autónomo. https://www.bsquero.net/
Jun 20, 2022
2 hr 9 min

Esta semana os traemos un monográfico de pequeñas historias sobre la cara oculta de las guerras: deserción, compromiso y resistencia. Hablamos de la resistencia popular contra las guerras y particularmente de la deserción. Hoy nos acercamos a quienes viven las guerras desde el punto de vista de quienes las padecen, no de quienes las promueven, nisiquiera de quienes las combaten sirviendo a otros intereses más altos.
Con la colaboración de Elros Alcarin, que nos acompaña en el estudio.
A estas alturas tenemos claro que no nos apetece hacer el enésimo especial sobre Ucrania. Y también tenemos claro que nos asquea la OTAN, el discurso militarista de los Telediarios, el servilismo del gobierno de Perro Sánchez, la esencia caníbal del capitalismo y un sinfín de cosas más. Si es que es levantarnos de la cama, abrir la ventana para que entre el fresco y el aroma del asfalto madrileño al final de la primavera y los pareados nos vienen solos a la cabeza: “Putin, Biden y Macron, la misma mierda son”. Si queréis más decidlo, que tenemos una tonelada.
En verdad no es soportable estar así todo el día, así que hemos decidido tirar por lo constructivo en este tema, si es que se puede. No hace falta ser un lince para darse cuenta de que cada guerra tiene dos caras. La de quien la promueve, la lucha, la vence o la pierde… y la otra. En la otra cara están quienes las sufren. Pero ojo, esta otra cara, la de los sufridores no es un grupo homogéneo. Hay quienes caen en una red de asistencialismo de una ONG, obtienen el estatus de refugiado por la vía rápida, salen en la tele y hasta se les facilitan papeles para trabajar por mecanismos exprés nunca conocidos. Bien por ellos. No vamos a decir que son privilegiados, porque su situación no es ni mucho menos deseable. Pero hoy queremos hablar también de los otros, los ocultos, los que no salen en ningún lado. Los que son expulsados de sus casas y después son rechazados en cualquier otra parte del mundo. Quienes obtienen como toda respuesta un hogar con alambres de espino sin los recursos más básicos. Porque no interesan a ningún gobierno. Porque se han quedado fuera del sistema.
¿Quién reivindica el papel de quienes se oponen activa pero pacíficamente a la guerra? ¿Quién honra la memoria de los desertores? Porque en una guerra, estar contra un bando no significa estar con el otro, ni apoyar al gobierno de turno tanto si es el agresor como si se le percibe como el agredido. Por mucho que se empeñen, en los tiempos más duros, tampoco nos creemos su discurso belicista, ni las guerras creadas por los intereses del capitalismo y por el orgullo de los estados-nación. Nosotros somos los desertores de todas las naciones, de todos los gobiernos, de ninguna guerra y de ningún estado. No somos la bandera blanca, somos la bandera negra. Somos Fernando Fernán Gómez gritando: ¡A la mierda!
Pues eso. Hoy abordaremos el tema de la guerra sin entrar en los tópicos mil veces repetidos estas semanas en los medios de comunicación. Como siempre, vamos a intentar ir por la vía de servicio, así que hablaremos de ejemplos de autoorganización y resistencia popular en conflictos armados. Y también de deserción, porque nos parece uno de los actos más nobles, más difíciles y más reivindicables que puede hacer una persona en una guerra.
Viajaremos a Belgrado en 1993 para conocer a Stasa Zajovic y las Mujeres de Negro y la Internacional de Resistentes a la Guerra con las que recordaremos la memoria del genocidio de Srebrenica, encontraremos a los desertores de Ucrania y también de la Guerra Civil Española, porque los hubo. Saltaremos los muros de la cárcel de mujeres de Ventas, en Madrid, durante la posguerra, acompañados de mujeres maquis, antifascistas y luchadoras que sufren la represión de los tricornios acharolados. Viajaremos al Yemen a encontrarnos con luchas que no son solo contra la guerra. Y de paso nos encontramos a Shoichi Yokoi, el último sargento del ejército imperial japonés, obedeciendo ciegamente durante 30 años las órdenes de nadie.
Este programa arranca con un lema clásico de pintada, porque somos unos pancarteros: ni guerra entre pueblos, ni paz entre clases.
Jun 13, 2022
2 hr 14 min

Esta semana reflexionamos sobre el papel de la policía en la sociedad actual, al hilo de la publicación del libro «La Policía, un análisis crítico» del Colectivo La Plebe. Nos acompañan en el estudio Héctor C. García y Alfredo Olmeda, de la editorial La Neurosis o las Barricadas.
La Policía es una de las instituciones que más claramente representan al poder establecido. Son los más claros y duros defensores de los intereses y del orden que promulga el poder político y económico. Tradicionalmente han sido percibidos como un cuerpo de oposición a las clases populares y trabajadoras, que solían mofarse de la policía, hacer chascarrillos acerca de la poca intelectualidad de sus miembros y ningunear su papel de protección por entender que servían, y sirven, a los intereses de los poderosos, no de los trabajadores. Sin embargo, en las últimas décadas esa visión beligerante de las clases populares hacia los cuerpos de seguridad, y especialmente hacia la Policía, se ha transformado sensiblemente. Hemos sido testigos de como la Policía ha ido ganando terreno en la vida pública sustituyendo papeles de cercanía que anteriormente no les correspondían. Desde las series televisivas que ensalzan el trabajo del policía y normalizan sus actuaciones, hasta los portavoces policiales que vemos a diario en los telediarios explicando con todo lujo de detalles como se ataja la criminalidad y tecnificando las actuaciones policiales poniendo nombres inverosímiles a sus operaciones, pasando por los community managers que manejan las cuentas del cuerpo de policía con lenguaje enrollado o los policías que van a colegios e institutos a hablar de educación vial, seguridad en redes sociales o cualquier otra excusa para lucir uniforme ante la muchachada.
¿Verdaderamente es necesario el discurso de un policía para que aprendamos a proteger nuestra privacidad en las redes? Todo este comportamiento no es azaroso. Transmitir cercanía y esa sensación de que se vigila el entorno por nuestra seguridad instala en muchas personas una "mentalidad policial" que desemboca en el actual discurso dominante sobre la seguridad y la necesidad de una sociedad más represiva. Pero, ¿represiva con quién? Al tiempo que se destruyen las relaciones de vecindad se reclama más vigilancia pública y privada en las urbanizaciones, los barrios y en un urbanismo que construye viviendas cada vez más cerradas sobre si mismas. Una garita aquí, un controlador 24 horas allá y el teléfono de la policía bien a mano por si aparece alguien sospechoso en una comunidad de vecinos en la que nadie conoce a nadie. El resultado es más policía en nuestros barrios imponiendo el orden. Un orden que no sirve a los intereses de quienes los habitan, sino de quienes los gobiernan. El perfecto caldo de cultivo para la gestación del racismo institucional, la represión a todo tipo de minorías y la saña contra cualquier forma de actuación que no cumpla con el orden impuesto, que en este caso nisiquiera tiene por qué coincidir con la ley.
Este escenario de legitimación de la policía y de incremento del control se produce al mismo tiempo que los policías se reivindican como un cuerpo aséptico de funcionarios, profesional y separado de criterios políticos, cercano a la población, pero ¿qué otro grupo funcionario ostenta el monopolio de la violencia legal? ¿cuál es la proporción de personas de extrema derecha en este cuerpo?
Para terminar el programa, una reflexión al hilo del libro sobre la Policía del Colectivo La Plebe: ¿es posible un mundo sin policía? ¿hay otros modelos de mantenimiento del orden no basados en lógicas punitivas? Preguntas sin una respuesta fácil, que no daremos en este texto. Os remitimos a la parte final del programa que publicamos aquí.
Por último os recordamos que en Barrio Canino hemos dedicado varios programas a temas similares que os invitamos a recuperar: en el programa 88 hablamos sobre "Represión policial a los mediactivistas", en el programa 104 montamos una charla abierta sobre "Brutalidad policial en el contexto de la nueva Ley de Seguridad Ciudadana" y también un expecial sobre "Montajes policiales" en el programa 141.
May 19, 2022
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