Show notes
Los pirotécnicos viven una situación límite, así lo cuenta María José Lora, pirotécnica y presidenta de Piroval. Ricasa ha pasado de realizar 700 eventos pirotécnicos a los 14 que ha disparado durante el último año y Manolo Castellano ha tenido que buscar trabajo en otro sector mientras la macromascletà de Benicalap "está guardada para cuando se pueda disparar". Por Jaume Lita

