Show notes
Hoy hablamos de Sarah, la mujer de Jonathan Edwards y abrimos el debate de si es necesario ser una voz atronadora para cambiar las cosas o si el cambio puede venir de una caricia suave.
Hoy hablamos de Sarah, la mujer de Jonathan Edwards y abrimos el debate de si es necesario ser una voz atronadora para cambiar las cosas o si el cambio puede venir de una caricia suave.