¿Se ha vuelto loco el mercado automotriz? En este episodio de Tech Banana analizamos cómo la obsesión de los fabricantes por meter pantallas gigantes, suscripciones de software y sensores innecesarios ha convertido a los autos modernos en computadoras con ruedas... e increíblemente costosos para el consumidor promedio.
Además, desglosamos el curioso fenómeno del Dodge Durango: un vehículo que, al mantenerse fiel a los botones físicos, la arquitectura analógica y la simplicidad mecánica, se ha convertido en un refugio de confiabilidad y éxito en ventas frente a la innecesaria complejidad actual.
¿Estamos pagando más por innovación real o simplemente por obsolescencia programada? Déjanos tu opinión en los comentarios: ¿Prefieres pantallas o botones físicos?


