Show notes
Hay un silencio que reprime y hay un silencio que sana. En este episodio te explico la diferencia, por qué muchas veces no estás reaccionando al presente sino a una herida vieja, y cómo tus hábitos se convierten en el salvavidas que Dios te da para no descargar tu dolor en tu esposo, tus hijos o en ti misma. Basado en Mateo

