Irma Pérez Vecvort es hoy presidenta interina de la Red de Mujeres Paraguayas Migrantes, pero antes vivió durante casi dos décadas en España.
Fue en el país europeo donde le tocó encontrarse con cientos de paraguayas llevadas bajo falsas promesas de un futuro mejor y que se toparon con la cruda realidad de la explotación sexual.
Durante años, Irma formó parte de un grupo de compatriotas que consiguieron rescatar a cientos de mujeres paraguayas víctimas de redes de trata de personas.
Según el Informe Mundial sobre la Trata de Personas 2024 de la UNODC (Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito) y datos recientes de la OIT (Organización Internacional del Trabajo), la trata de personas aumentó un 25% desde la pandemia y el 61% de las víctimas son mujeres y niñas.
El negocio, varias veces millonario, tiene como principal mercado el de la explotación sexual. El 66% de las víctimas son destinados a este rubro, aunque también se ha detectado un aumento global del 47% para trabajos forzosos.
Paraguay es considerado principalmente un país de origen de víctimas, aunque también de tránsito. Solo entre enero y julio de 2025, el Ministerio Público abrió 49 causas por Trata de Personas y 76 casos de Proxenetismo. En el periodo 2019-2023, se atendieron a más de 1.200 víctimas. El 70% de las víctimas son mujeres.
En esta entrevista, Irma relata la cruda realidad con la que se topó en infinidad de ocasiones. Mujeres engañadas o entregadas, casi como un pedazo de carne, por sus propias familias o su entorno cercano.
Además, revela que no solo es la trata internacional la que moviliza millones de dólares, sino que también la trata local se ha convertido en una realidad dolorosa que tiene esclavizadas a niñas que son llevadas a bordo de barcos de organizaciones criminales, donde las abusan sexualmente.
Lamenta el abandono o el desinterés por parte del Estado paraguayo hacia las personas migrantes y recuenta historias que le tocó ver en el exilio económico.

