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No creo que exista una sola persona que haya quedado indiferente tras las durísimas imágenes difundidas en los últimos días por todos los medios de comunicación,en los que pudimos ver,el maltrato indiscriminado hacia los ancianos alojados en Pazos de Borbén en Galicia.Al parecer,ni las condiciones infrahumanas en las que viven los ancianos,ni las escaras que presentan por todo el cuerpo,ni la malnutrición debido al rancho que les ponen para comer, son suficientes para que la autoridad competente proceda a la clausura definitiva del centro y a la detención inmediata de los criminales que la regentan.



