Show notes
Los verdaderos amigos se cuentan con los dedos de las manos, e incluso nos sobran. Qué importante es no olvidarnos de ellos, de los que siempre están.
Los verdaderos amigos se cuentan con los dedos de las manos, e incluso nos sobran. Qué importante es no olvidarnos de ellos, de los que siempre están.