Show notes
Te suena los nombres de Kevin Spacey, Joss Wheedon o Plácido Domingo, eran gente venerable y admirada pero han caído en desgracia, aunque más que caer ya estaban bien condenados. Pero ¿cómo nos afecta a los demás? ¿Qué consecuencias negativas conlleva colaborar con ellos? Quizá hoy puede ser el día indicado para desterrar a nuestros ídolos al olvido o aceptarlos de una vez.



