Show notes
Cuando estamos sin invitados, nos baja la nostalgia y melancólicas reflexiones nos afloran de la nada. Pero también nos ponemos ordinarios. En ese contexto, decidimos revisar los síntomas de la nunca bien ponderada crisis de la mediana edad, el cómo los enfrentamos y cómo hemos empleado la integridad para sobrellevarla.
Que lo disfruten.

