Show notes
Intentamos tocar los pecados que menos nos identifican, la avaricia y la pereza, y fracasamos casi rotundamente. Pero no importa: la inexperiencia nos llevó a parajes insospechados, análisis de poblaciones y barrios de Santiago, historias obscuras en sucuchos de mala muerte y confesiones nunca antes realizadas.
Prepárese algo rico, sírvase una copa-dama, y dispóngase a disfrutar...

