Lo que comenzó como una discusión por entradas gratuitas terminó convirtiéndose en un debate sobre patrimonio, cultura y supervivencia. ¿Puede el circo seguir cumpliendo su histórico rol social sin poner en riesgo a quienes lo mantienen vivo? Detrás de esta polémica emerge una pregunta mucho más profunda: ¿cómo protege Chile a una de sus expresiones culturales más antiguas y queridas? En esta edición analizo las tensiones entre acceso a la cultura y sostenibilidad económica, y la gran paradoja de nuestro tiempo: que el mismo año en que la UNESCO reconoció al Circo de Tradición Familiar como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, el país aún discuta cómo garantizar su supervivencia y quién estará dispuesto a levantar la carpa dentro de cincuenta o cien años más.



