Históricamente las esposas de los Presidentes en Chile han recibido el título de “Primera dama”, más allá de ser una denominación protocolar, a través de los años hemos visto como se han hecho cargo de dirigir y coordinar las actividades en materia social de la Presidencia. Irina Karamanos pasó a ocupar este histórico rol acompañando a su pareja el Presidente Gabriel Boric. Hace años que el rol de la Primera dama ha sido fuertemente criticado, calificándolo como un rol secundario de las mujeres, anacrónico e indigno de la democracia, dado que sitúa a la mujer en un lugar protocolar que remite a un rol de sumisión. ¿Ha llegado el momento de terminar con esta institución y generar una instancia que sea transparente, que esté en función de mérito, de carrera funcionaria y no de afinidad o de relación sentimental o de sangre con el Presidente o Presidenta legítimamente electo?.



