Show notes
No debemos temer ni angustiarnos. Dios está con nosotros en medio de cualquier situación y nos sostiene con su diestra victoriosa. Sabemos que él ya ganó la batalla, nuestras vidas le pertenecen eternamente. No importa cuál sea la dificultad que estemos enfrentando, su mano nos sostiene para que podamos seguir adelante apoyados en él. Confiemos siempre en su poder.



