Show notes
El Grupo D del Mundial 2026 plantea un escenario impredecible donde Estados Unidos, bajo la presión de ser local, se medirá a la evolución turca, la constancia australiana y la recia solidez de Paraguay.
Estados Unidos: El examen de la localía
La clave: Aprovechar el inmenso impulso de jugar en casa y el salto de calidad táctico propuesto por Mauricio Pochettino para consolidarse por fin en la élite masculina.
A seguir: El talento de Christian Pulisic sigue siendo el faro, aunque los focos apuntan también a Sergiño Dest, obligado a firmar un gran torneo para reivindicarse en el lateral.
Turquía: Juventud y desparpajo europeo
La clave: Avalados por su gran Eurocopa 2024, rompen una ausencia mundialista de 24 años con un bloque equilibrado, alegre y valiente diseñado por Vincenzo Montella.
A seguir: La magistral visión de juego de Arda Güler, convertido en el principal motor ofensivo y organizador de una brillante generación joven.
Australia: Constancia en busca del salto
La clave: En su sexta participación consecutiva, los 'Socceroos' de Tony Popovic buscarán superar su histórica barrera de los octavos de final apelando a su característico rigor físico y táctico.
A seguir: La capacidad de desequilibrio y la historia de superación del extremo Awer Mabil, apoyado por la efectividad de Jackson Irvine en la medular.
Paraguay: El regreso de la garra guaraní
La clave: Vuelven al torneo tras 16 años cimentados en una innegociable solidez defensiva y entrega colectiva, el sello inconfundible del seleccionador Gustavo Alfaro.
A seguir: El férreo central Omar Alderete liderará la zaga sudamericana, siendo una pieza vital tanto en la contención como en el peligroso remate a balón parado.

