Show notes
El mundo podrá decir que te quedaste sin fuerzas en algún momento, sí, pero jamás que te rendiste porque Dios levantó bandera por ti y la tuya, será la historia que le recuerde al mundo, que cuando Dios pelea por alguien, es Él quien tiene la última palabra, que la victoria estará asegurada y que la derrota, ¡Nunca será una opción!



