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El abuso sexual deja secuelas muy dolorosas y difíciles de sanar, pero hay buenas noticias, nuestro Señor Jesús vino a sanar, restaurar, liberar y consolar a los afligidos. En Él tenemos la sanidad que necesitamos.
El abuso sexual deja secuelas muy dolorosas y difíciles de sanar, pero hay buenas noticias, nuestro Señor Jesús vino a sanar, restaurar, liberar y consolar a los afligidos. En Él tenemos la sanidad que necesitamos.