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Alexandra David-Neel escribió este cuentito bajo la influencia de lo chingona que ya era en asuntos del TíbetSe clavó tanto en el estudio y la aventura por conocer acerca de las religiones de Oriente y el pensamiento y filosofía también de aquellos lados, que visitó Lhasa, la capital del Tíbet, que es una ciudad prohibida para los extranjeros, pero que ella se coló como una pinche persona bien chingona, pa saberle más a todo por allá. Influyó con sus más de 30 libros a los escritores beat como Jack Kerouac y Allen Ginsberg, y también incluso a Alan Watts Escuchen este cuentito en voz de @masomenoz que está como pez en el agua glú-glú



