Show notes
Nadie habla del quiebre.
Ese momento donde todo se desordena, donde ya no eres quien eras… pero aún no sabes quién serás.
Duele, confunde, incomoda.
Pero aquí está la verdad: no es el final, es el inicio.
El quiebre no te destruye, te transforma.
Y a veces, perderte un poco… es la única forma de encontrarte.



