Últimamente, y a raíz de malas interpretaciones de bibliografías muy respetables, se ha popularizado la idea de que nuestro propósito de vida es como una piedra preciosa que tenemos que encontrar, de lo contrario estamos perdidos.
Ese propósito suele estar vinculado a una profesión u oficio, específicos, y nos sentimos muy mal cuando no encontramos esa supuesta única cosa para la cual nos han hecho creer que servimos.
La verdad es que tenemos múltiples talentos que pueden ser adaptados a diferentes modelos de negocio, y de eso hablaré con Jonathan París en este episodio.
Él pasó de una próspera carrera en el mundo del marketing de consumo masivo, a quedarse sin trabajo por ir detrás de su pasión.
Abandonó su trayectoria en empresas como Snacks, Bimbo, Cadbury Adams y Nestlé, para dedicarse a la música, pero las cosas no salieron de la forma esperada. Al final, salieron mejor.
Hoy en día es el fundador y director de una importante empresa dentro del mundo del real estate Los Ángeles, California. Y es un excelente ejemplo de que cuando seguimos nuestra intuición, podemos encontrar talentos que de otra manera no hubiesen sido revelados.



