Karina había logrado una excelente posición económica y de bienestar, gracias a su excelente desempeño laboral, en la empresa para la cual trabajaba. Sin embargo, la sensación de seguridad que esta situación le proporcionaba (a ella y a sus tres hijos pequeños) desapareció cuando, repentinamente un día perdió todo, recayendo sobre ella una deuda inesperada de más de medio millón de dólares.
Solo cuando la vida nos exprime sabemos de qué estamos hechos.
Te invito a ver este episodio para recordarte que aún en la noche más oscura, el amanecer siempre llega.