Este es mi relato de las decisiones que sucedieron en el camino a la creación de mi familia.
Lo he estructurado con información imparcial en cada etapa del proceso.
De esa manera, podrás tomar decisiones correctas a la hora de enfrentar cada paso del maravilloso proceso hacia la creación de tu familia.
Después de todo, FIV es algo que debería ser un proceso lleno de felicidad y debería poder hacerse de la manera que mejor funcione para ustedes.
Un poco de terminología:
IP (Intended Parents) o Padres de Intención: se utiliza la expresión para cualquier persona que en algún momento tenga la intención (voluntad) de convertirse en padre a través del proceso de Fertilización In Vitro o FIV y gestación subrogada.
Dentro del mundo de la subrogación, hay dos tipos diferentes que puedes seguir:
Subrogación Tradicional o parcial RMA: donde la mujer que lleva el bebé es, también la mujer que aporta el óvulo.
Yo preferí no optar por este medio, ya que quería asegurarme de que hubiera una delineación clara de vinculación entre nosotros y nuestros hijos y que únicamente fueran considerados nuestros.
Subrogación gestacional o plena, TRA:
En la subrogación gestacional, la mujer que lleva el bebé no tiene ningún vínculo genético, solo es un vehículo donde la gestante, hace donación, su capacidad gestacional, siendo esta, para mi, la mejor opción sin duda.
Una vez que consideres qué tipo de proceso de subrogación es el adecuado para ustedes, la siguiente decisión será sobre el marco jurídico o jurisdicción, el lugar donde se llevará a cabo el proceso.
Hay varios países en los que se permite la gestación subrogada y cada uno tiene unas implicaciones legales y de costes diferentes.
En el Reino Unido, por ejemplo, ningún tercero puede ganar dinero con un acuerdo de gestación subrogada, por lo que no existen agencias comerciales de subrogación. Sólo existe una cantidad limitada de organizaciones sin fines de lucro.
Además, ni las madres de alquiler ni los futuros padres pueden anunciar públicamente o de manera publicitaria, que quieren emprender un viaje de maternidad subrogada.
Otro factor que me hizo sentir incómodo, es que en el Reino Unido las madres biológicas tienen derecho a cambiar de opinión sobre la entrega de un niño hasta seis semanas después del nacimiento. Esto me dio ansiedad, ya que había oído hablar de una pareja que tenía una madre sustituta gestacional, y después del nacimiento, la madre sustituta decidió que quería quedarse con el bebé.
Recuerden, no existe ningún vínculo genético entre la madre sustituta y el bebe.
Luego, la pareja tuvo que pagar la manutención de hijos, porque según la ley del Reino Unido... La madre biológica tenía derechos legales.
En mi opinión, Estados Unidos es el punto de referencia mundial y el estándar de oro para la subrogación, ya que todas las partes están legalmente representadas y existe un marco legal probado que protege a todas las personas dentro del proceso.
Todas las partes deben tener una evaluación psicológica previa, lo cual es un aspecto ético muy importante para mí, porque sabía que en cada paso del camino, tanto la donante de óvulos como la gestante estaban capacitadas para detener el proceso si así lo deseaban. Por eso elegí trabajar con una madre sustituta en los Estados Unidos.
Preguntas para hacer en este momento.
Si la subrogación es para ti:
¿realizarías una subrogación tradicional o gestacional?
¿En qué jurisdicción procederías?



