Show notes
La Biblia dice que Jesús es «el principio y el fin, el primero y el último» (Apoc. 22: 13). Como Creador y Dueño de todas las cosas, no depende de cálculos humanos para tener esa preeminencia, sino que es suya de forma inherente. Cuando decimos que queremos «poner primero a Dios», estamos diciendo, en otras palabras, que queremos reconocer su primacía y demostrarla de manera práctica.



