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En un mundo profundamente fragmentado, donde las divisiones y los conflictos parecen inevitables, la búsqueda de la paz suele sentirse como una utopía. El pecado rompió nuestra comunión con Dios y destruyó nuestra convivencia con los demás. Sin embargo, la cruz cambia el panorama por completo. Hoy nos reunimos no para intentar construir la paz con nuestras propias fuerzas, sino para celebrar que la reconciliación ya fue ganada y garantizada por la obra del Hijo. Podemos vivir en unidad porque en el Calvario, la paz ya fue asegurada.Predicador: Pastor Alejandro LaraTexto base: Efesios



