Desde una edad muy temprana, Fernando Chomalí empezó a experimentar una especie de melancolía interna.
“La búsqueda del absoluto de Dios estaba muy arraigada en mi vida”, comentó el actual arzobispo de Concepción.
Para monseñor Chomalí, esa búsqueda profunda y dramática le permitió encontrar en Jesucristo y la Iglesia “respuestas muy contundentes”.
Fe en la razón
La razón es el acto sublime que nos permite reconocer lo bueno y correcto, explicó el obispo.
En ese sentido, Chomalí destacó que, a pesar del aumento de la violencia, sigue teniendo fe en la razón.
“Apelo a la razón como una forma de resolver los conflictos y en política lo necesitamos de manera urgente”, agregó.
Asimismo, explicó que Chile está atravesando un momento histórico muy delicado y, aunque internamente tiene la esperanza cristiana, ve la realidad con cierto pesimismo.
Su sentir se fundamenta en tres razones: “No hay un proyecto común que nos una a todos, el concepto de comunidad está muy deshecho y la ética siendo cuestionada”.
“Me preocupa que están todos preocupados del fenómeno, pero no del fundamento”, aseveró.

