En mi profesión al conocer estudiantes, gente de mediana edad y hombres de negocios que demuestran en las entrevistas poseer “la llama viva” , tienen en común que enfrentaron algún tipo de dificultad, y ya alejados de estas reconocen que aun las peores circunstancias pueden resultar en crecimiento y transformación. Aceptan su realidad como elementos clave de lo que han llegado a ser y saben que, sin esas experiencias, no podrían haber desarrollado la fuerza y el valor necesarios para tener éxito.
Otra clave es tener buenas relaciones y con buenas personas, porque los empleados del futuro superarán las adversidades no estando solos. Estarán en cambio en compañía de quienes despiertan lo mejor de ellos para que todos estén enfocados en el éxito. Tener a alguien con quien se puede contar en cualquier situación es esencial para superar la adversidad.
Cierro con lo siguiente: Un equipo no es un grupo de personas que trabajan juntas, sino uno de personas que construyeron confianza, que podrán discrepar en muchas cosas salvo en el compromiso y que buscan más coincidencias que diferencias. Por suerte, en algunas organizaciones esto dejó de ser una utopía.

