Show notes
Sin embargo, no confiamos lo suficiente en que nuestra mente. Lo primero que nos sale es querer recuperar nuestra personalidad sólida e inmóvil justo cuando estamos a punto de entender algo, de permitir que nuestro corazón se abra de verdad, justo cuando tenemos la oportunidad de ver las cosas con claridad, de dejar ser a ese nuevo personaje que asoma por encima de la tapia…. nos ponemos una capucha. Mejor no miro. ¿quién sabe lo que podríamos descubrir?

