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Notas Espanol - InglesGénesis 43: Benjamín, símbolo de restauración y unificación familiar.Génesis 43:19-34:Entonces se acercaron al administrador de la casa de José y le hablaron a la entrada de la casa, diciendo: —¡Oh, señor mío! Nosotros en verdad vinimos la primera vez para comprar alimentos. Y aconteció que cuando llegamos a la posada, abrimos nuestros costales, y he aquí el dinero de cada uno estaba en la boca de su costal: nuestro dinero en su justo valor. Lo hemos traído de vuelta con nosotros. También hemos traído más dinero con nosotros para comprar alimentos. Nosotros no sabemos quién puso nuestro dinero en nuestros costales.Él respondió: —Paz a ustedes; no teman. Su Dios, el Dios de su padre, les puso el tesoro en sus costales, puesto que su dinero llegó a mi poder.Luego les sacó a Simeón. Así que el hombre llevó a los hombres a la casa de José. Les dio agua, y ellos se lavaron los pies. Luego dio forraje a sus asnos. Por su parte, ellos prepararon el presente mientras José venía al mediodía, porque habían oído que iban a comer allí.Cuando José llegó a casa, ellos le llevaron el presente que habían traído personalmente a la casa y se postraron a tierra ante él. Él les preguntó cómo estaban y les dijo: —Su padre, el anciano que mencionaron, ¿está bien? ¿Vive todavía?Ellos respondieron: —Tu siervo, nuestro padre, está bien. Él vive todavía.Ellos se inclinaron ante él y se postraron. Y alzando sus ojos, él vio a su hermano Benjamín, hijo de su madre. Y les preguntó: —¿Es este su hermano menor de quien me habían hablado? —Y añadió—: Dios tenga misericordia de ti, hijo mío.Entonces José se dio prisa, porque se conmovió profundamente a causa de su hermano y estuvo a punto de llorar. Entró en su habitación y lloró allí. Luego se lavó la cara, salió fuera y conteniéndose dijo: —Sirvan la comida.A José le sirvieron aparte. Y sirvieron por separado a ellos y a los egipcios que habían de comer allí, pues los egipcios no pueden comer con los hebreos, porque esto a los egipcios les es una abominación.Se sentaron en su presencia de esta manera: el primogénito de acuerdo con su rango hasta el más joven de acuerdo con su edad. Y los hombres se miraban atónitos unos a otros. Él tomó porciones de delante de sí para ellos, e hizo que la porción de Benjamín fuera cinco veces mayor que la de los demás. También bebieron y se alegraron con él.José recibió a sus hermanos otra vez. El conflicto de emociones en el corazón de José era grande. Esta vez no los trató con dureza; les dió de comer y los impresionó poniéndolos en el orden de edad y bendiciendo 5 veces más a el pequeño Benjamín, a quien José quedó conmovido al verlo. No pudo resistir las lágrimas y corrió a esconderse para que no lo miraran ellos. José guardó su compostura porque debía seguir con su plan para examinar la situación, no solo ver la actitud de sus hermanos sino también el de su propio corazón. José estaba tomando tiempo para poder entender cómo ayudarlos a ellos pero también para poder resolver esos sentimientos causados por las heridas del pasado. Aunque José tenía toda autoridad para hacerles daño, él no se dejó llevar por el resentimiento ni el odio. José estaba sanando sus heridas emocionales viendo a su hermano pequeño, hermano de padre y madre, con el que jugaba desde pequeño, el que Benjamín veía y seguía más que a los otros mayores. Más adelante veremos como José se dio a conocer a sus hermanos, pero hoy podemos aprender de José. Primero, toma tiempo para encarar a tus ofensores con prudencia sin dejarse llevar por el resentimiento. Segundo, pon de tu parte para aceptar las acciones de arrepentimiento de ellos. José vio que ellos sintieron remordimiento por sus malas acciones en el pasado. Tercero, aprovecha las oportunidades para sanar tu alma con otras formas. José se consoló al ver a Benjamín y sintió esperanza en poder restaurar...



