Show notes
De niña aprendí que el amor romántico implica que me pierda a mi misma en el intento de tenerlo, que tenga que comer una manzana envenenada o dar mi voz a cambio de la mirada masculina. Hoy me cuestiono lo que me enseñaron las películas y te cuento lo que he descubierto en el camino para vivir un amor más libre. ¿Me acompañas?

